Hoy es el cumpleaños de Carboni. Hoy soplará 41 velas. No le llega este aniversario en su mejor momento. Hace ya tiempo que se ha convertido en carne de suplencia o descarte y en sus últimas presencias en público ya ha dejado bien claro que lo único que desea personalmente de aquí a final de temporada es poder jugar algún minuto, preferentemente en Mestalla. Entre otras cosas, porque en el momento que entre en el terreno de juego establecerá la marca definitiva de jugador más longevo de la historia del fútbol español. En la página web del club han abierto un foro para felicitarle.
Precisamente, en dicha web también se recogía ayer una efemérides: se cumplían seis años del 5-2 que endosó el equipo al Lazio en la Liga de Campeones.
Carboni, junto con Marchena, se acercaron ayer al palco VIP para animar con su presencia la donación de sangre organizada por la Fundación. Al final, 280 donantes, que no está nada mal. Se ha confirmado que la sangre que corre por las venas de un valencianista es roja y no con los colores de nuestra senyera, que dice Emilio Solo en su canción. Habría sido casi una mutación.
Los mediocentros titulares del Celta Oubiña e Iriney fallaron al entrenamiento de ayer por diversos problemas físicos que, sin embargo, no les deberían impedir su participación el sábado ante el Valencia. Ayer ya habló el entrenador céltico, Fernando Vázquez, quien calificó el partido ante el Valencia de «importante» y de «casi decisivo» para los intereses vigueses de entrar en Liga de Campeones, pero afirmó que «no es la última oportunidad.Lo que está claro es que de ganar, nos meteríamos en la pelea de lleno».