Alexis Rubert, Vila-real
Nunca una resaca fue tan dulce. Dejando al margen las connotaciones particulares del sustantivo, casi siempre negativas, el día después del Villarreal se convirtió ayer en uno de los más felices de su historia.
La clasificación del submarino para disputar las semifinales de la Liga de Campeones no pasó desapercibida en la vila, ni a la hora de recoger el pan, al pasar por la carnicería o en las tertulias donde el almuerzo siempre se acompaña con algún que otro comentario sobre la jornada futbolística.
Pero las 24 horas posteriores al encuentro contra el Inter de Milán no sólo se vivieron con intensidad en Vila-real, sino en todo el mundo. Más de 80 paises ofrecieron en directo el partido de cuartos de final de la Champions. Al menos, eso dicen los datos oficiales, pero fueron muchos más los que siguieron la eliminatoria, sobre todo porque, a través de internet, las posibilidades de ver al conjunto de la Plana Baixa se multiplicaron.
También aumentaron y de qué manera las visitas a la página web del Villarreal, colapsada la misma noche del partido. Desde el martes y hasta las 7.30 horas de la mañana de ayer, 42.000 internautas visitaron el portal del club. Esos 42.227 internautas multiplicaron por diez el número diario de registros. Por nacionalidades, los que más consultaron la web fueron españoles, seguidos de chilenos, italianos, británicos, mexicanos y argentinos.
En la élite
Y es que lo conseguido sólo está al alcance de unos pocos. Sólo cuatro clubes españoles (Real Madrid, Barcelona, Valencia y Deportivo) habían logrado antes la clasificación para las semifinales de la Champions League.
Con especial pasión se vivió el partido en Chile. En el país natal del entrenador Manuel Pellegrini se observaron, en algunos sectores de Santiago, caravanas de automóviles con fanáticos que celebraban la clasificación del equipo.
El técnico chileno ha sido elevado a la categoría de héroe nacional y ayer ocupaba la portada de varios rotativos. También en Argentina y Uruguay se siguió el encuentro y, en especial, el duelo entre los jugadores argentinos en el bando amarillo y neroazurri.