Josep Bartual, Cheste
También le están dando un pequeño pero efectista lavado de cara a las instalaciones. Una mano de pintura a los boxes, paneles informativos por todas partes, jardineros mimando las escasa flora que sobreviveÉ Hasta el mínimo detalle es importante, porque se trata de impresionar al capode la Fórmula Uno. Ecclestone viene a Valencia para seguir de cerca la evolución de su cenicienta, las GP2 Series, pero también a dejarse seducir por los placeres de una Comunidad Valenciana que lo daría todo por albergar una prueba de la máxima categoría del automovilismo mundial.
El presidente de Formula One Administration y Formula One Management -tanto monta, monta tanto- llegará el viernes por la mañana a Valencia, justo para descansar un poco y preparar un almuerzo con el presidente de la Generalitat, Francisco Camps. Por la tarde, el jefe del Consellse lo llevará a visitar las instalaciones de la Copa del América en el puerto y mostrarle parte de los encantos que necesita la Fórmula Uno, un puerto donde puedan atracar los grandes magnates que rodean el campeonato. Ya por la noche, se presentarán las GP2 Series en l'Hemisfèric, en una gala de etiqueta y en la que se esperan muchas caras conocidas del mundo de las cuatro ruedas. Durante el viernes, se espera un gesto de Ecclestone o el presidente Camps. Algo que suene a «Valencia tendrá pronto un GP de Fórmula Uno» «tiene las mejores condiciones para albergar una prueba».De fechas, difícilmente se hablara, porque primero hay que convencer a Ecclestone.Y como advierten algunos, la decisión será única y exclusiva del peculiar personaje inglés. Por cierto, Ecclestone vendrá a Valencia con su posible sucesor, el actual director de Renault F1, Flavio Briatore.