J. M. Bort, Valencia
«Todo lo que soy es gracias a Valencia y a mi primer entrenador, Rafa Mensua». El homenaje de Marat Safin dedicado el pasado domingo a la ciudad que le vio formarse como campeón puede extenderse al equipo ruso. La Copa Davis ganada por Rusia ante Argentina tiene sabor valenciano. Cuatro de sus miembros que han participado en las diferentes eliminatorias se han formado en la escuela valenciana Tenisval, enclavada en plena Albufera. No son los últimos. Decenas de promesas del país de los Urales aterrizan anualmente en sus pistas para seguir los pasos de los Andreev, Davydenko y el propio Safin, entre otros.
Desde que Safin, número 1 del combinado ruso y héroe nacional en su país tras sumar el último punto el pasado domingo, se instaló en Valencia en el año 1993 Rusia fue forjando su embajada en Valencia para formar a sus mejores promesas. Más de una década después, la escuela que dirigen Pancho Alvariño y José Francisco Altur en el Club Deportivo Saladar (Silla) podría presumir de ser una de las fábricas tenísticas más productivas del mundo.
El clima, la calidad de la enseñanza y el boca a boca han convertido a la escuela Tenisval en una factoría en la que los rusos son casi mayoría. «No se puede negar. El tenis ruso pasa por un período de esplendor, pero no es obra de la casualidad», aseguró Shamil Tarpischev, el capitán del equipo masculino de Copa Davis la pasada semana. «Los pilares fueron colocados hace mucho tiempo», añadió. En su análisis hacía también referencia al paso de un insigne grupo de sus tenistas por Valencia.
Safin fue el primero en llegar. Otros muchos lo hicieron después, y entre ellos figuran el número 2 del equipo nacional de la Copa Davis, Nikola Davydenko (3 del mundo), el otro gran protagonista de la final del pasado fin de semana ante Argentina. La lista de miembros del equipo de la Davis que pasaron por Tenisval se completa con Igor Andreev (ahora en el puesto 71 de la ATP) y con Teimuraz Gabashvili (101), que han participado en anteriores eliminatorias esta temporada. Incluso Dmtry Tursunov (22 en la clasificación mundial), protagonista junto a Safin del partido de dobles ante David y Agustín Calleri, estuvo a punto de entrenar en Valencia la pasada pretemporada por iniciativa de su entrenador.
Si hay que buscar un punto de inflexión, un motivo por el que muchas familias rusas apostaron por Valencia para convertir a sus hijos en grandes tenistas, hay que encontrarlo en el año 2000. Fue la temporada en la que explotó Marat Safin. El moscovita ganó entonces su primer grand slam (Open USA) y muchos pensaron, con acierto, que su apuesta por entrenar en Valencia era un motivo de éxito asegurado.
«Marat Safin es un hijo de la Perestroika y como otros jóvenes de la época se hizo fuerte, con carácter, lo que ha ayudado a que Rusia sea una de las primeras potencias tenísticas», explica el ex entrenador del ruso, Rafael Mensua.
Hoy, la escuela Tenisval es la más potente de España. Casi sin hacer ruido, con una publicidad mínima, la factoría de Silla cuenta con una nómina de raquetas brillantes, entre los que figuran el xabienc David Ferrer y la torrentina Anabel Medina. «Hemos alcanzado un gran nivel y podemos decir que estamos entre los mejores. Además, es importante para los jóvenes que llegan poder entrenarse con algunos de los mejores del mundo», explica Pancho Alvariño con satisfacción.
El hombre que lanzó a Marat Safin
«No hubiera hecho falta que Marat se acordara de nosotros. Es un tipo formidable y sabemos lo agradecido que está», asegura Rafa Mensua, entrenador de Safin durante más de 5 años en Valencia en referencia al agradecimiento del ruso a Valencia a su ex entrenador nada más ganar la Davis. Nada que ver con otros deportistas de elite, que ya han olvidado que fueron acunados en Valencia.
Mensua y Alvariño fueron los mejores testigos de la evolución de Safin, llegado a Valencia con 13 años en busca del éxito. Comenzó a entrenar en el complejo Peñasol para continuar más tarde a solas con Mensua. «Muy pronto vimos que tenía un gran potencial. Venía muy hecho técnicamente porque su madre, entrenadora de tenis en Rusia, se lo enseñó todo. Luego desarrolló muy bien todas sus facultades», recuerda su ex entrenador. Safin se vinculó así para siempre con Valencia, ciudad que visita regularmente. Marat dio el salto a la elite en el Roland Garros de 1999, donde derrotó en las dos primeras rondas a Agassi y Kuerten, defensor de aquel título.