Josep Bartual,
Cheste
La primera rueda de prensa de Alex Debón después de subir por primera vez en el podio será largamente recordada. El de Vall d'Uixó estaba pletórico de alegría, pero también emocionado como nadie. A mitad de su intervención tuvo que parar de hablar porque comenzaron a saltarle las lágrimas. Estaba hablando de lo complicado y lo mal que lo ha pasado hasta cumplir uno de sus grandes sueños, pisar el
cajón
y encima delante de su afición. No pudo contener el llanto y necesitó casi dos minutos para recuperar la calma. Luego más calmado, tuvo clara cuál iba a ser la celebración:
«¡Esta noche me emborracho!»,
exclamó en un par de ocasiones, y cuando su jefe de prensa le pidió cierta calma, espetó:
«¡Que no, que no, que esta noche me emborracho»
Entre llantos y risas, Alex Debón explicó sus sensaciones:
«Estoy muy contento. Esto es una gran recompensa. Hasta ahora he estado trabajando a la sombra, con Jorge Lorenzo -
al que agradeció el detalle de ir a felicitarle al podio-
y con Aprilia como probador. No ha sido nada fácil llegar hasta aquí. Hacer un podio es el colofón a una temporada de mucho trabajo. El año que viene será mi primer año como piloto oficial y, aunque no me marco ninguna meta y es una incógnita, tengo claro que debo dar el máximo porque es la oportunidad de mi vida».
El de Vall d'Uixó le dedicó el podio
«a mi familia, que ha sido muy importante en mi carrera deportiva y a Dani Amatriaính que ha confiado en mí. Espero que esto sea el principio de un gran final, porque ahora comienza mi pretemporada y tengo muchas ganas de trabajar con mi nuevo equipo técnico y demostrar que podemos hacer grandes cosas en el futuro».