EFE
Un día después de la conclusión del Campeonato del Mundo, Schumacher, el piloto más laureado de la historia de Fórmula Uno, volvió a pilotar una Ducati, como ya hiciera en octubre de 2005, en el circuito italiano de Mugello.
Schumacher, de 38 años y que continúa vinculado a Ferrari tras retirarse de la competición el pasado año, exhibió, ataviado de un mono naranja de competición, un alto nivel de pilotaje a los mandos de la Ducati Desmosedici.
Además de su trayectoria en la Fórmula Uno, Michael Schumacher se ha confesado en repetidas ocasiones un apasionado de las motos y en su mansión en el cantón suizo de Vaud posee, entre otras, distintas unidades de la Ducati Monster, marca que para los italianos es en las motos lo que Ferrari a los coches.
Además del último Premio Príncipe de Asturias del Deporte, otro ex piloto de Fórmula Uno, como el austríaco Gerhard Berger también pudo experimentar las sensaciones que transmite la Ducati.
Del mismo modo, Laia Sanz y Toni Bou, pilotos de trial, probaron la Honda con la que Dani Pedrosa se adjudicó la carrera que cerraba el Mundial de 2007 en Valencia.
A lo largo de la jornada festiva que se vivió hoy en el trazado valenciano, ex pilotos de la talla del estadounidense Kevin Schwantz, el español Álex Crivillé o el austríaco Wayne Gardner también pilotaron sobre las monturas con las que se ha disputado la máxima categoría del Mundial de motociclismo de 2007.