J. M. Bort,
Valencia
Una de las grandes preocupaciones del equipo municipal que trabaja en la adaptación del Palau Luis Puig para albergar el Mundial de Atletismo de Pista Cubierta, que se celebrará los días 7, 8 y 9 de marzo, era cómo ganar rendimiento a un recinto en el que el anillo del velódromo se«come» gran parte del espacio. A cuatro meses vista del evento, la nueva fisonomía de la instalación va tomando forma y su aforo comienza a crecer, aunque de forma sutil. Un par de filas de gradas se levantan sobre varios de los graderíos -el aforo aumentará en dos mil asientos para llegar a seis mil- y la gran tribuna destinada a los invitados y a la prensa comienza a definirse en la parte oeste.
Pero los grandes cambios se observan en el escenario y en las «tripas» del recinto, donde las obras están muy avanzadas. El velódromo ha incorporado uno de los elementos fuertes de la remodelación: la pista de atletismo levantada sobre un sistema hidraúlico por las exigencias del peralte en este tipo de competiciones. Su precio es de 1.700.000 euros y es la séptima de este tipo que se instala en Europa.
El equipo de expertos trabajo en todos los frentes excepto en el correspondiente a la pasarela que debe unir el recinto con el módulo 5 de Feria Valencia, que se dejará para el final. Lo mismo que la limpieza y el acondicionamiento de la fachada y la parte externa del recinto, que experimentará un lavado general. Según el supervisor municipal de las obras, Enrique Orts, el eterno problema de las goteras está solucionado con el cambio de inclinación del lucernario. Mienbros de la IAAF tomarán nota de la evolución de las obras a mediados de diciembre.