El jurado de competición del Campeonato de España de Caza Menor con Perro solicitó al Comité de Disciplina Deportiva de la Real Federación Española de Caza la apertura de un expediente disciplinario a Francisco Fernández Sierra, descalificado el sábado «por no portar la caza abatida». Según su juez de campo, Miguel Mate, no le mostró el contenido de su morral, ya que el juez presumía que Sierra portaba caza no abatida ni cobrada durante la prueba».
Fernández Sierra mostró, al encontrarse en el cazadero con optro cazador una perdiz hembra «para avalar la tesis de que el coto había sido repoblado. En ese momento, el juez le recordó que él había abatido y cobrado dos perdices macho, por lo que la mostrada, al ser hembra, no se correspondía con las cobradas él». En ese momento, siempre según el juez, Sierra optó por emprender una carrera, arrojando al suelo dos perdices, primero una y luego otra, a la vez que recriminaba la actitud de su juez, al que amenazó, encañonándole con su arma, según la versión de Mate, que más tarde presentó una denuncia, por lo que Fernández Sierra prestó declaración.