J. M. Bort, Valencia
Las previsiones, en el peor de los casos, apuntaban a un periodo de inactividad de tres meses. Y repasando su historial médico de la pasada temporada, durante la cual llegó a padecer cuatro lesiones musculares con los consiguientes parones, hubiera tenido un efecto psicológico nefasto sobre un futbolista que comenzaba a recuperar el equilibrio.
Con esta valoración, Rubén Baraja se perderá, seguro, los cinco próximos partidos del Valencia: tres de Liga y dos de la Liga de Campeones, ya que no se le espera hasta el 16 de diciembre, cuando su equipo recibe al Barcelona en Mestalla. Si todo marcha muy bien, podría estar listo para el compromiso que esa misma semana hay en Stanford Bridge, donde el Valencia puede llegar con algunas posibilidades de pasar a la siguiente ronda de la competición europea.
La «leve» lesión de Baraja cierra las especulaciones que habían surgido sobre la contratación de un centrocampista en el mercado invernal. Pero sí puede variar los proyectos de Ronald Koeman a corto plazo. Edu, ya en pleno periodo de puesta a punto tras superar la tercera rotura de ligamentos de la rodilla de su carrera, puede acelerar su reaparición en el equipo. El centrocampista brasileño lleva semanas entrenando al mismo ritmo que sus compañeros y ahora todo depende de las intenciones del técnico holandés, que sigue muy de cerca su evolución.
Aunque si hay alguien que aparece obligatoriamente en escena es el de Manuel Fernandes, la otra carta con la que Koeman puede tapar la ausencia de Baraja. El centrocampista portugués es, en teoría, el futbolista con más opciones de cubrir la posición del vallisoletano el próximo domingo ante el Racing de Santander, ya que participó en algunos partidos de la última etapa de Quique y porque su gran valedor, Miguel Angel Ruíz, aseguró hace muy pocos días que el club debe rentabilizar su fichaje, cifrado en 18 millones de euros. El único problema es que Koeman apenas conoce al portugués, uno de los internacionales ausentes.
Con todo esto, lo que es seguro es que la lesión de Baraja da paso a tres semanas de incertidumbre. Koeman tiene la palabra. Fernandes y Edu, el protagonismo.