D. Chordà/S. T.,
Alzira/Gandia
La violencia sigue en el fútbol valenciano.
Graves incidentes con connotaciones racistas marcaron el domingo el partido de juveniles entre el Carlet y el Alzira A. Mientras que tres árbitros fueron agredidos en la Safor.
Una veintena de jóvenes seguidores de Carlet, que se habían pasado casi todo el encuentro profiriendo insultos racistas hacia Camilo, portero colombiano del Alzira, le propinaron una paliza tras el pitido final, antes de que llegara al vestuario. Previamente, en tiempo de descanso, le pusieron botellas de cristal sobre la línea de gol, que Camilo retiró prudentemente para no alterar más los ánimos. Más aún, el árbitro tuvo que advertir al delegado de campo para que pusiera fin a los insultos racistas que recibía el portero. Tanto el delegado como el directivo local y federativo Gabriel Castro -que califica a este grupo de
«maleducados»
-, se dirigieron a la zona y lograron silenciar a los exaltados.
Al acabar el partido, mientras los equipos se retiraban del campo, Camilo se vio perseguido por quienes le habían increpado. Tras un cruce de palabras entre otro jugador del Alzira y un aficionado del Carlet, se produjo un tumulto en la entrada de vestuarios en el que el portero sudamericano del Alzira se llevó la peor parte, recibiendo puñetazos y patadas en el suelo. También recibieron golpes el jugador Juanvi, su padre y el delegado del Alzira, Francis Muñoz, así como el entrenador del Alzira, Kiko Peris, que recibió dos puñetazos en la cara cuando volvió a salir del vestuario en busca de dos jugadores suyos a los que no encontraba.
La versión del entrenador local, Conca, señala a Camilo como
«el primero en agredir»
. El portero niega esta versión y asegura que sólo pegó
«en defensa propia».
El guardameta declaró que es
«habitual que me insulten de manera racista, pero no que me agredan de esta forma»
, asegura Camilo.
Más incidentes
La primera de las tres agresiones a árbitros en la Safor fue al final del partido de alevines del CF Base Gandia y el CD Ciudad de Gandia con el resultado de 3-3. El entrenador del CF Base Gandia arremetió contra el colegiado, al que
«llega a coger del cuello»
, según el acta arbitral. La junta directiva del CF Base Gandia ha reaccionado con celeridad y ya ha destituido al técnico al tiempo que se ha disculpado. Casi a la misma hora, se produjeron las otras dos agresiones. Una de ellas en el estadio Guillermo Olagüe de Gandia durante el partido de juveniles de 3ª regional entre el equipo local y el Villalonga CF. La tercera agresión del fin de semana ocurrió en el campo del Villalonga CF, donde se disputaba el partido de primera regional amater entre el cuadro local y el Ondarense. Allí fueron los espectadores los causantes de la agresión al árbitro, tras invadir el campo al término del choque que acabó con 3-3 en el marcador.