Moisés Domínguez, Valencia
El pasado sábado ganó usted el campeonato de España y, sin embargo, se está hablando más de la descalificación de Fernández Sierra, al que se acusa de llevar piezas que no había cazado en la competición. ¿Qué opinión tiene de lo que pasó
-Era un secreto a voces. Todos los que estamos en primera línea de este deporte sabemos que eso de ganar cuatro veces seguidas es muy raro. Nosotros no somos atletas con un rendimiento más o menos previsible. Aquí influyen muchos aspectos para ganar y hacerlo tantas veces seguidas... Todos pensamos que ha sido una pillada, pero hay que esperar qué pasa en la investigación.
Cuéntenos vivió usted todo
-Me encontré con un tirador catalán y me dijo: «Te has enterado Han pillado a Sierra». Yo no sabía nada porque no funcionaba la emisora. De mi competición recuerdo lo que pasó: que llegué el último al control final. Los que vinieron a verme competir fueron corriendo a preguntarme cuántas piezas tenía, porque hasta entonces había llevado pocas. Les conté cuántas piezas había cobrado y se echaron a llorar. Y luego yo también. No me lo creía. Lo recuerdo ahora y todavía se me pone la carne de gallina.
¿Por qué
-Porque llevo 19 años en este deporte y había sido finalista cinco veces. Mi hijo tiene 17 años y ya estaba tomándome el relevo. Yo ya lo había dicho previamente: esta era mi última bala. Además, he tenido muchos problemas.
¿De qué tipo .
-En mi propia federación. Ha habido miembros de la misma que han intentado enterrarme antes de tiempo. Hubo una disposición por la que los finalistas del nacional no tenían que pasar al año siguiente la fase comarcal, no participé y luego se me intentó descalificar. Y fue el resto de cazadores, mis rivales, los que se plantaron: que si yo no tiraba, ellos tampoco.
En el triunfo supongo que tiene que ver mucho la suerte, su puntería, su escopeta... y Sara, su perra.
-Acabará la carrera conmigo. Ya es mayor, tiene diez años, pero es adorable. No me ha fallado nunca y cuando estoy con ella sé que si he tirado a una perdiz, esa se viene conmigo porque la localiza y la trae. Es infalible. En este campeonato me cobró dos perdices y dos conejos que... bueno, ella es quien me hizo ganar el campeonato.
¿Se gana mucho dinero ganando un campeonato nacional de caza .
-Eche cuentas. Vinieron a verme siete amigos. Les pagué el hotel, la cena del día antes, mis tres días de hotel de las jornadas que estuve inspeccionando el terreno, he perdido jornales (Vicente trabaja de encargado en una empresa de maquinaria)... el premio es, sobre todo, material de caza: una escopeta valorada en 1.500 euros, una emisora, unas botas... y un lingote de plata de un kilo.
La caza es un deporte muy extendido en la práctica, pero la competición no es mediática.
-La competición es lo que es y está claro que es muy difícil seguirla. Pero le puedo asegurar que pasión hay toda la del mundo. Y aficionados, también. Uno de los tiradores extremeños trajo 200 seguidores en autobuses.
¿Cree que va a perjudicar al deporte lo sucedido con el caso de Fernández Sierra .
-Mire, los cazadores veteranos, que nos lo sabemos todo, somos los que podemos hacer todas las trampas del mundo porque conocemos las artimañas. Esto lo tenemos que evitar nosotros mismos. Y la federación poniendo jueces que nos marquen de cerca, que nos soplen en el cogote para evitar malas ideas. Aquí cada vez es más importante ganar, porque hay patrocinadores... si todos ponemos de nuestra parte, no sucederán casos raros. Hacer trampas en la caza es como doparse en otros deportes.
Comentaba que se iba a retirar este año, que era su última bala. ¿Mantiene su idea .
-Habiendo ganado... me gustaría defender este título. Ahora mismo le diría que sí que voy a aguantar un año. Pero queda mucho tiempo por delante y me tengo que pensar mucho las cosas.