Ricardo Molinelli, Fukuoka (Japón). efe
Rusia se vengó de la derrota que sufrió en Moscú, hace poco más de dos meses en la final del campeonato de Europa, y asoló a España en un partido, en el que con el saque como principal arma, apenas duró una hora (0-3). La selección española salió dispuesta a defender sus opciones, aún sabiendo inicialmente que serían pocas, y que los rusos tenían ganas de venganza y de sacarse la espina.
El primer punto fue para Rusia, en un bloqueo que cazó a Guillermo Falasca, pero España se recuperó y fue dominando en el marcador por escaso margen (9-5), hasta que un fallo en el saque de Miguel Ángel Falasca propició el empate a 15 y dos saques directos posteriores de Semen Poltavskiy dieron la primera ventaja a Rusia.
Los rusos, como los lobos, olieron la sangre y ya no abandonaron a su presa hasta que Poltavskiy, una auténtica pesadilla durante todo el partido, con dos nuevos puntos de saque cerró el primer parcial en 21-25.
La misma historia puede contarse en la segunda manga, con un marcador más o menos igualado hasta que Poltavskiy cogió el servicio y consiguió un parcial de 0-5 para su equipo, dejando el camino expedito para la victoria.
Un equipo que disfruta jugando
Rusia lejos de reservar fuerzas o hacer algún cambio siguió con los titulares en pista y celebrando cada punto como si fuera el definitivo. Tenían cuentas que saldar y estaban disfrutando con cada golpe, con cada bloqueo, con cada servicio directo.
El 13-25 con el que acabó el segundo set es bastante claro de la impotencia que, por momentos, sintió el equipo español. El seleccionador Marcelo Méndez comenzó a mover el banquillo buscando alguna solución y no quemar a los jugadores para sucesivos partidos, hasta que al final, sólo Rafa Pascual y Alfonso Flores se quedaron sin saltar a la pista.
La tercera manga fue más de lo mismo. Rusia siguió sin bajar el ritmo, como si se jugaran la vida en cada punto, mientras que España, ya resignada a su suerte, aguantó el chaparrón con toda la dignidad posible. España nada pudo hacer ante Rusia, aunque lo poco que se vio es que siguen los problemas en el saque y con ellos todos los demás asociados, el poco control del balón, los malos ataques y la poca efectividad en el bloqueo.
Hoy ante Argentina, España se jugará mucho, pero lo primero que tiene que hacer es recuperarse mentalmente de la paliza.
Argentina ganó a Puerto Rico
Argentina, prácticamente muerta tras perder los dos primeros sets ante Puerto Rico, resucitó y acabó ganando un partido por el que muy pocos hubiera apostado y que relanza las aspiraciones del cuadro albiceleste (3-2). Puerto Rico, que le tenía un poco comida la moral a Argentina tras vencer en los últimos tres partidos que les habían enfrentado, fue dominador en las dos primeras mangas, gracias a su mayor regularidad y a unas defensas casi imposibles.