EFE
A través de la página electrónica www.miequipodefutbol.com, unos aficionados españoles desean emular la idea que surgió hace años con la iniciativa de unos británicos, quienes a través de su página en Internet www.myfootballclub.com consiguieron cerca de un millón de euros, con el cual adquirieron el Ebbsfleet United de la quinta división.
La idea española es similar a la británica, aunque con una proyección algo más ambiciosa, como ha reconocido a EFE Enrique Fornés, uno de los emprendedores de 'miequipodefutbol', puesto que pretende hacerse con el control de un equipo de la segunda división B, aunque a ser posible "queremos uno de la categoría de plata".
El arranque de este proyecto fue hace unas cuatro semanas, tiempo tras el cual, un total de 3.847 internautas han expresado su interés a través de un registro en la página de Internet por participar en la idea de compra de un equipo español.
No obstante, para que el proyecto español se ponga en marcha definitivamente se deben cumplir una serie de condiciones: que el interés de los internautas supere las 50.000 inscripciones en Internet (aunque los promotores creen que a partir de 20.000 ya pueden dar un paso más), que se pueda adquirir como mínimo el 51% de la propiedad del equipo en cuestión, que tenga una deuda asumible, buenas instalaciones y apoyo institucional.
En el momento en el que los emprendedores cuenten con más de 50.000 adhesiones, se pondrá en marcha la segunda fase: solicitar el cobro de 50 euros a los internautas que han mostrado interés, con el fin de reunir el millón de euros deseado. Será entonces, cuando se reúna el capital, el momento de iniciar la compra de un equipo. Para esta cuestión, se ha solicitado también la consulta a los futuros dueños del club que desean gestionar.
No obstante, la compra de un equipo quedará sujeta a muchos condicionantes, como por ejemplo que el club desee vender. La idea en la que trabajan los emprendedores de esta idea es en adquirir un equipo de una comunidad con la cual no existan reticencias a la hora de contar con la identificación de los futuros inversores.
De esta forma, la hipótesis en la que trabajan es en conseguir un equipo de una ciudad costera y que cuente con un ayuntamiento que desee notoriedad de la ciudad. De entre muchas localidades, parece que Ibiza está ganando muchos adeptos entre los emprendedores, aunque entre los clubes más votados en una primera encuesta aparecen el Rayo Vallecano, el Ibiza, el Cádiz y el Levante. También el Real Madrid, pero se trata de un objetivo "absolutamente ilusorio" (el club no es sociedad anónima) y fruto de una confusión: "algunos usuarios, al registrarse, se confunden al escribir su club favorito.
No se trata de decir de qué equipo eres, sino qué club te gustaría comprar", aclara Fornés.
La conclusión del proyecto debería resultar en la compra de un equipo para poder gestionarlo a partir de la temporada 2009-2010. A diferencia de la idea inglesa, la española pretende concretarse en una sociedad anónima deportiva y entregar una acción a cada uno de los socios que abonarán 50 euros anuales (41 para la entidad y 9 para la página web).
Completada la parte administrativa y económica, la elección de jugadores, del técnico, el sistema de juego, la propuesta de cambios y otros asuntos, que quedarían en manos exclusivamente de la parcela deportiva de cualquier entidad futbolística, serán debatidos por los socios capitalistas a través de foros en Internet o votaciones en la página web. La idea es que el gobierno de la entidad quede en manos del sentir de la mayoría.
La propuesta es que el futuro equipo cuente con un presidente honorífico y gestores profesionales, y que tanto el equipo técnico como el ejecutivo acometa las líneas maestras que se propondrán desde la comunidad de internautas.
Esta idea ya funciona en el fútbol inglés y se espera que España no sea una excepción dentro de dos temporadas, cuando todo el proyecto debería estar rodado, con un club bajo la atención de unos 50.000 aficionados que seguirán su día a día y que exigirán resultados, y en caso de torcerse las cosas lo harán saber a través de Internet, con obligado cumplimiento del que dicte la mayoría.