S. C., Valencia
El aeropuerto de Manises sufrió una severa pérdida de pasajeros transportados a través de compañías aéreas de bajo durante el primer cuatrimestre del año, un descenso que se concretó en una alarmante proporción del 45% respecto al mismo período del año precedente y que convierte al aeródromo valenciano en el que peor resultado registró en esta variable hasta abril, según los datos difundidos por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.
En el conjunto de España, las aerolíneas de bajo coste transportaron un total de 7,02 millones de pasajeros a España hasta abril, lo que supone un descenso del 11,5% frente al descenso del 13% registrado por las compañías tradicionales, que transportaron a 7,7 millones de viajeros. Estos datos revelan que la crisis está provocando un descenso global en el número de viajeros, pero no en la proporción desmesurada que muestra el aeropuerto de Manises, sobre todo el capítulo correspondiente a las compañías de bajo coste que, tal como ratifican las últimas cifras, superan ya a las tradicionales en el transporte de pasajeros.
A la vista de estos datos, vuelve a planear la sombra del contencioso que la Generalitat mantiene, precisamente, con la principal línea aérea de bajo coste, la irlandesa Ryanair, cuyos responsables decidieron cerrar su base de Manises y suprimir una docena de vuelos ante la negativa del Consell a concederles ayudas. Mucho mejor le fueron las cosas en el primer cuatrimestre al aeropuerto alicantino de El Altet. Tanto, que lideró el tráfico en materia de bajo coste, si bien sufrió un descenso del 13,2% respecto al curso pasado.