Efe/Europa Press, Madrid/Barcelona
El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Ángel Gurría, alabó ayer el trabajo realizado por el Gobierno español en su lucha contra la crisis, con unas medidas que, en su opinión, van en la "dirección correcta" y criticó la rebaja que hicieron de España las agencias de calificación, algo que calificó de "insensatez".
Gurría ironizó al comentar que los países deberían apoyar a las agencias calificadoras para que recuperen "el prestigio y la credibilidad", para que entonces sí se preocupen por su opinión. Según Gurría, estas agencias deberían evaluar todo y ver qué posibilidades hay de pagar las deudas y añadió que, igualmente, tampoco entendería que rebajaran la calificación de Estados Unidos y de Rusia.
El secretario de la OCDE destacó el "mérito, valor y coraje" de España, que con las medidas ha intentado combatir la crisis y no le ha importado continuar adoptando más al ver "que los signos no eran buenos", lo que tiene "un costo político muy grande".
Por otra parte, advirtió sobre los síntomas de recuperación económica de que "el apetito por ver retoños verdes no debe evitar el ser objetivos en las previsiones", si bien destacó los mejores indicadores económicos que se ven en los últimos días. Gurría auguró que a finales de 2009 se podrá observar ya una recuperación, "no con cifras positivas muy claras", aunque sí con un abandono de la contracción de la economía mundial. Además, afirmó que la OCDE no defiende el abaratamiento del despido, pero sí el poder eliminar todos aquellos "sesgos" que hay en el esquema laboral "que atentan contra la creación de empleo".
Gurría aseguró que nadie defiende como la OCDE a los trabajadores, como lo muestran, insistió, los documentos que elabora para ayudar a los colectivos más desfavorecidos en la contratación, como las mujeres, los jóvenes o los discapacitados. Agregó que a la OCDE le "inspira" la cúpula sindical de los países de este organismo, pero destacó que cuando se habla de flexibilidad, los sindicatos sienten un "frío horrible", porque piensan que es para despedir a trabajadores, "y en el fondo tienen razón, pero también implica mejorar la contratación".
Respuesta global
Mientras tanto, el ex presidente del Gobierno Felipe González consideró ayer que el también socialista José Luis Rodríguez Zapatero podría hacer más para salir de la crisis. González realizó esta afirmación ante la pregunta de si el Gobierno podría trabajar más para luchar contra la crisis económica. "Creo que sí, y Europa también, mucho más. Y eso siempre me impacienta", dijo, pero añadió: "Ese no es mi problema. Mi problema no es defender a un gobierno porque sea de mi color".
González afirmó que el Gobierno español está haciendo "lo posible" ante una crisis que es global y que deja poco margen de ajustes "en el nivel local-nacional", pero lamentó: "Somos incapaces de ver que hay un problema de gobernanza y respuesta global a desafíos que son globales, porque nos mata la pasión por lo local".