J. CUENCA/J. L. ZARAGOZÁ VALENCIA
?
Una semana después de que el consejo rector de Ruralcaja forzara la dimisión de su presidente, Luis Juares, para "facilitar" un proceso de fusión con otras entidades del sector, la primera institución en esta actividad en la Comunitat y segunda de España anunció la creación de un gran grupo cooperativo en el que se integran otras dieciséis -todas ellas de pequeño tamaño-, con unos activos totales de 11.326 millones. La firma ayer del protocolo para iniciar el proceso de creación del grupo -del que también forma parte la rural de Betxí, si bien no participó públicamente en el acto a la espera de que su asamblea ratifique la operación- es la respuesta de Ruralcaja a la alianza que la primera rural del sector, la andaluza Cajamar, suscribió recientemente en la Comunitat con Caja Campo y las de Casinos y Albalt dels Sorells. También es consecuencia del proceso de reestructuración del sector financiero, que hasta ahora habían capitalizado las cajas de ahorros. La decisión ha sido muy bien recibida por el Banco de España, empeñado en que se produzca en el país un severo proceso de concentración.
Al acto de ayer asistió por parte de la Generalitat el director general del Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), Enrique Pérez Boada, y no, pese a que se le cursó invitación, el vicepresidente económico, Gerardo Camps, quien no hace mucho, tras reunirse con la federación de cajas rurales valencianas, afirmó a propósito de los procesos de fusión que la atomización no es mala. El director general de Ruralcaja, Juan Antonio Gisbert, aseguró, en comparecencia ante los medios de comunicación tras la firma del protocolo, que se trata de "un momento histórico", puesto que "se reúnen las voluntades" de 16 entidades. El grupo comenzará a operar en el mercado en el primer semestre de 2010 con el nombre provisional de Cajas Rurales del Mediterráneo (CRM).
Ruralcaja se convertirá en la entidad cabecera, así como en la responsable de la consolidación de las cuentas de todas las cajas integradas y en la encargada de relacionarse en nombre de todas ellas con las distintas autoridades administrativas. Además, el grupo cooperativo contará con órganos conjuntos, como son una asamblea general, un consejo rector y un comité de dirección.
Los objetivos de la fusión de CRM son, entre otros, mejorar la organización y la eficiencia con economías de escala, tener un rating único, manteniendo la personalidad jurídica independiente de cada caja, y conseguir mayor presencia en los mercados. De la misma manera, con la creación de este grupo se perseguirá ampliar el desarrollo profesional para todos los empleados y la garantía de integración en el Sistema Institucional de Protección (SIP).
Gisbert aseguró que la firma del protocolo es "un punto de partida" y que "sólo la voluntad, la generosidad de todos y las renuncias nos llevarán a concluir este trabajo". El director general añadió que el protocolo firmado ayer "prevé poder racionalizar la red de oficinas", es decir, "si en algunos espacios varias entidades comparten oficinas, lo racional es que la gestión se unifique". Por último, mostró su convencimiento de que el grupo "se ampliará con nuevas voluntades" , incluso de fuera de la Comunitat Valenciana, antes de que culmine el proceso de constitución de Cajas Rurales del Mediterráneo.
El director general del IVF calificó de "día histórico" el de ayer y también aseguró que otras entidades valencianas se sumarán a este grupo financiero. Pérez Boada destacó que la Generalitat "desde hace tiempo viene impulsando procesos de concentración en el sector de la rurales, ya que es la manera de mejorar servicios y obtener más recursos". El grupo cooperativo, con una red de 593 oficinas y cerca de 2.500 empleados, mantendrá la segunda plaza que en estos momentos ya tiene Ruralcaja de la Asociación Española de Cajas Rurales. Las dieciséis entidades que se suman a Ruralcaja aportan 2.513 millones de euros en activos, frente a los 8.813 de la entidad con sede en Valencia. La suma de 11.326 está lejos de los 26.327 milolones que tienen en conjunto Cajamar, CajaCampo, Casinos y Albalat.
Las entidades de
la Comunitat ganan un 42% menos
Las cajas rurales de la Comunitat, de forma agregada, cerraron el primer semestre de 2009 con un beneficio neto de 33 millones de euros, lo que significa un descenso del 42% respecto al mismo período del año anterior. Según un comunicado de la federación que agrupa a estas entidades, las rurales han seguido "una política de prudencia recomendada por el Banco de España" y han realizado provisiones por valor de 94 millones de euros, un 221% más que en el mismo período del ejercicio anterior, lo que supone que los beneficios, a nivel global, "se vean reducido en un 42". El ratio de morosidad se sitúa en el 6%, 3,6 puntos porcentuales más que en junio de 2008, con una tasa de cobertura que, durante el citado período, alcanzó el 57%. El margen financiero se situó en 233 millones de euros, lo que supone un incremento del 5,3%, mientras que el beneficio de explotación ha aumentado un 29,5% y se sitúa en 136 millones. Según el mismo comunicado y "de acuerdo a las recomendaciones del Banco de España", la dotación a obras y fondos sociales se ha reducido de 7 millones a 4,5 respecto al mismo período. Las rurales cuentan con 4.063 empleados y 915 oficina. levante-emv valencia