JORDI CUENCA VALENCIA
El número de videoclubs en la Comunitat Valenciana se ha reducido a la mitad en los dos últimos dos años, según los cálculos facilitados ayer a este diario por la Asociación de Videoclubs de la Comunitat Valenciana (Avicova), que estima que la destrucción de este tipo de comercios desde 2007 puede haber alcanzado la cifra de 4.000, idéntica al del número de establecimientos que habría logrado sobrevivir, de momento, a estos tiempos turbulentos.
Avicova no disponía de datos concretos, aparte de las mencionadas estimaciones. Por su parte, los últimos datos disponibles en la Cámara de Comercio de Valencia, correspondientes a abril de 2008, describen la existencia en la provincia en esa fecha de 151 empresas y 8.562 licencias de videoclubs y alquiler de películas que abonan sus cuotas por el Impuesto de Actividades Económicas (IAE). La Cámara no tenía datos comparativos y, además, esta última cifra es engañosa en el sentido de que hay establecimientos que pagan por varios conceptos de actividad.
En cualquier caso, los datos que maneja Avicova permiten hacerse una idea de la situación ciertamente decadente que atraviesa este sector comercial, bien boyante hace dos décadas. Pero es que entonces Internet aún no era una presencia cotidiana en nuestras vidas.
Las fuentes consultadas en la citada asociación, integrada en la patronal provincial CEV a través de la federación del metal (Femeval), aseguran que los dos principales factores que han contribuido al cierre de estos establecimientos son el celo en el cobro de royalties por parte de la Sociedad General de Autores y, en primer lugar, la piratería que se realiza a través de Internet y la proliferación de medios alternativos, como la televisión por cable, con su gran oferta cinematográfica, que han puesto en la encrucijada a los videoclubs, con las grandes cadenas fuera del mercado por falta de rentabilidad y el resto del sector en manos de autónomos, que son los que subsisten.
Cambios
Aunque las citadas fuentes insistían ayer en que "no ha afectado demasiado, porque los problemas venían de atrás", lo bien cierto es que esta coyuntura de cambio, como les ha sucedido a otros sectores económicos, está coincidiendo con una crisis desconocida en los últimos ochenta años, que está modificando los patrones de gasto de los españoles. Así las cosas, desde Avicova aseguran que sólo una pequeña parte de los videoclubs supervivientes puede estar registrando un aumento de actividad en esta época de consumo más hogareño: se trataría de aquellos que han optado por la especialización.