EFE MADRID
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El Gobierno está dispuesto a modificar la ayuda de 420 euros para desempleados que se han quedado sin cobertura para que, en palabras del jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, "abarque al número de personas que lo puedan necesitar". Dos días después de la entrada en vigor de esta medida, y después de las numerosas críticas a su puesta en marcha, porque sólo pueden acogerse a la prestación quienes pierdan la cobertura a partir del 1 de agosto, Zapatero anunció desde Lanzarote el compromiso del Gobierno de estudiar con los sindicatos la forma de mejorar esta ayuda.
El presidente se comprometió a dialogar con los sindicatos para hacer "más eficaz" la medida "desde el punto de vista social" y para tratar de que "abarque" a quien la necesite, y anunció para el 26 de agosto una reunión con las comunidades autónomas. Recordó que esta prestación está pensada para que, mediante la formación, las personas paradas sin cobertura "puedan cuanto antes tener un empleo" y añadió que como ése es el objetivo prioritario el Gobierno necesita la colaboración de las comunidades.
Esfuerzo económico
Zapatero justificó haber puesto una fecha de inicio para los beneficiarios de la prestación porque al Gobierno le pareció "razonable" y porque, subrayó, "va a suponer un esfuerzo económico de las arcas públicas". Asimismo reconoció que "nadie puede determinar el número de beneficiarios" de esta nueva medida y pidió prudencia hasta hacer una evaluación definitiva de los resultados.
Tras el anuncio de Zapatero, los sindicatos confirmaron que el Gobierno se ha puesto en contacto con ellos para revisar la prestación. El secretario de Acción Sindical de UGT, Tony Ferrer, valoró la "rapidez" con la que el Gobierno ha reaccionado y señaló que esperarán a conocer la propuesta del Ejecutivo para fijar su postura. Desde CC OO, la secretaria de la Confederación de Empleo y Migraciones del sindicato, Paloma López, cifró en 570.000 el número de parados sin acceso a las ayudas extraordinarias. López consideró que la modificación es "necesaria y oportuna", y pidió que "cuanto más se retrotraiga, mejor", para que haya más personas con acceso a esta prestación que aunque no es "excesiva" en cantidad ni basta para mantener una familia, puede suponer una ayuda a muchas personas para sobrellevar los efectos del desempleo.
Escepticismo del PP
El PP recibió con escepticismo el anuncio, y su vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, acusó al presidente del Gobierno de volver a "hacerse publicidad a costa del millón de víctimas" del paro a los que, en su opinión, "engañó" al excluirles de las ayudas. "Un millón al menos de víctimas del paro han visto asombrados cómo el presidente del Gobierno, moreno desde una playa, les daba una palmadita en la espalda y les enviaba recuerdos, porque en concreto Zapatero no se ha comprometido a nada" y, para eso, "habría hecho mejor no diciendo nada", ha afirmado el dirigente del PP.