EUROPA PRESS MADRID
El ministro de Fomento, José Blanco, abogó ayer por establecer "niveles de contención" en los salarios de los funcionarios de cara al próximo año, sin que esto signifique, en ningún caso, "una pérdida del poder adquisitivo".
Blanco apuntó que "sería bueno" desarrollar un diálogo "con la mirada puesta en el futuro" sobre esta cuestión, y avanzó que los sindicatos "están en muy buena disposición para establecer ese criterio y ese acuerdo". El ministro de Fomento y vicesecretario general del PSOE reconoció que los empleados públicos han visto mejorado su poder adquisitivo en los últimos meses como consecuencia del descenso de la inflación, que se sitúa actualmente en el -1,4% y que el Gobierno prevé que vuelva a tasas positivas en el tramo final del año.
El incremento salarial para los 2,6 millones de empleados públicos que recogen los Presupuestos Generales del Estado para 2009 es de un 2%, porcentaje que se eleva por encima del 3% al incorporar las pagas extraordinarias y otros complementos específicos.
De los más de 2,6 millones de funcionarios, 1,3 millones (50,6%) corresponden a las comunidades autónomas, 629.505 (23,85%) a las administraciones locales, 575.021 (21,8%) a la administración central y 99.530 (3,8%) a las universidades, según datos del Ministerio de Política Territorial. "Los ciudadanos no pueden perder poder adquisitivo, ni los trabajadores ni los funcionarios", señaló Blanco, quien reiteró, no obstante que la austeridad será la máxima del proyecto económico del Ejecutivo socialista para el próximo ejercicio.
Críticas desde el PP
La medida propuesta por Blanco no gustó al PP, que la consideraron una nueva "improvisación" del Gobierno en materia económica. Así, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, lamentó en una entrevista radiofónica que con este Ejecutivo nunca se sepa "qué es lo que se va a hacer, cómo se va a hacer y cuándo se va a hacer".
En este sentido, señaló que la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, declaró el pasado 12 de agosto que la congelación de los salarios de los funcionarios no se encontraba en el calendario de los socialistas. "El Gobierno cambia de opinión todos los día", apostilló Cospedal.