EFE
Si hay una decisión contra Magna, nos manifestaremos el viernes en la planta de Eisenach", advirtió el presidente del comité de empresa de Opel, Klaus Franz, previo a la asamblea que celebrará esta noche el consejo de Administración de GM en su sede en Detroit (Michigan, EEUU).
La planta de Eisenach (centro de Alemania), fundada en 1990, un año después de la caída del Muro de Berlín, se convirtió para el movimiento sindical en símbolo de la libertad.
Franz adelantó que la idea es crear una cadena humana alrededor de la planta, una manifestación de unidad y rechazo unánime a la actitud "intolerable" de la matriz estadounidense.
"Es una guerra de nervios. Todos los asuntos están sobre la mesa", señaló el presidente del comité de empresa de Opel, que acusó a GM de "estar tocando las narices a todo el mundo".
Por su parte, el ministro de Economía alemán, Karl Theodor zu Guttenberg, dijo hoy que GM podría tomar hoy una decisión sobre Opel.
Guttenberg reiteró que el Gobierno germano apuesta por la venta de Opel al productor de componentes Magna.
Recordó que el crédito puente de 1.500 millones de euros (2.182 millones de dólares) que el Gobierno alemán y los Estados federados ofrecieron a GM para garantizar la continuidad de las operaciones de Opel, estaba vinculado a una solución con un inversor.
Dicho crédito expira a finales de noviembre, por lo que, si GM, sigue postergando una decisión, Opel se verá nuevamente en dificultades.
A medida que se acerca el plazo fijado inicialmente por GM y Magna para llegar a un acuerdo, crecen los rumores de que el productor estadounidense podría, finalmente, no vender Opel.