El gran crecimiento que ha experimentado la fotovoltaica en los últimos años en España hizo caduca una norma muy joven. El Real Decreto 661/2007, era de aplicación hasta que se alcanzase un objetivo de potencia instalada de 400 MW en esta energía. A partir de ahí, fijaba un año de transición para que entraran las instalaciones proyectadas bajo esta norma y entendía que, después, se establecería un nuevo marco. Pero éste ha tardado en llegar y el desarrollo se ha demorado. Para 2009 se ha reducido el mercado nacional a unos 200MW, desde los más de 2.400 MW instalados en 2008. j. l. z.valencia