J. L. Z. VALENCIA
La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) ha retirado las licencias al Grupo Contenemar (propietario de la naviera Iscomar) para operar en el recinto del Grao a través de su estibadora (Terminales del Túria) y de la empresa consignataria Marcargo, según informaron ayer a este diario fuentes de la APV. La decisión del ente gestor del puerto tiene que ver con el incumplimiento del ultimátum para regularizar su situación y abonar deudas (no cuantificadas por la APV) en concepto de tasas y tarifas. El plazo realizado por la dirección portuaria antes de suspender las licencias a Contemar terminaba el pasado 14 de septiembre.
Competencia desleal
La naviera, que ha recortado su actividad en Valencia, Baleares y Barcelona -con lo que suma un elevado pasivo- dice que piensa mantener su actividad tras las suspensión de pagos y que pondrá en marcha un plan de viabilidad si finalmente el juzgado de lo Mercantil de Madrid acepta el concurso de acreedores.
La patronal naviera Anave rechazaba ayer las acusaciones de Iscomar a algunas compañías como la alicantina Baleària, con base en Dénia. Según Anave, sus empresas "son las primeras en abogar por la libre competencia". Y destacó que Iscomar tiene "deudas muy importantes" con los puertos de Baleares, Barcelona y Valencia fruto de la "condescendencia" de los gestores públicos que han permitido a Iscomar "competir deslealmente" en el mercado.
Por su parte, el Grupo Boluda potencia el servicio a las islas con un nuevo buque de contenedores entre Alicante, Tenerife y Las Palmas, así como un servicio directo entre Valencia y Fuerteventura.