EFE/EUROPA PRESS MADRID
Miles de visitantes seducidos por descuentos de hasta el 40% en las viviendas que ofertan inmobiliarias y entidades financieras, que pretenden desprenderse de sus excedentes, acudirán al Salón Low Cost Madrid, que arrancó ayer y que se prolongará hasta este domingo. En la mayoría de las viviendas ofertadas se compensa el atractivo de su precio con ubicaciones poco solicitadas, como los alrededores de Madrid, concretamente Alcalá de Henares y el barrio de Vallecas, y las zonas costeras del Mediterráneo típicas de segunda residencia, como Benidorm, Murcia, Oropesa, el litoral tarraconense y Valencia. Principalmente, los vendedores centran su oferta en pisos a estrenar, que entregan llave en mano, y cuya finalización puede datar de hasta hace dos años.
La ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, aseguró ayer que "parte del sector inmobiliario ha comprendido que es mejor bajar los precios de las viviendas que no venderlas", lo que supone "un planteamiento más realista y más acorde con las necesidades de los ciudadanos" y está permitiendo la ansiada "normalización" del mercado inmobiliario. En rueda de prensa, Corredor indicó que contar con una de las demandas más amplias de la historia y con tipos de interés en mínimos históricos "no ha bastado", pues "hacía falta una moderación de los precios y una normalización de las condiciones de acceso a la financiación" para que el mercado residencial retomara su equilibrio. En este sentido, destacó indicadores conocidos desde el verano, como el descenso del precio medio de la vivienda del 8,6%.