J. M. RAMBLA SAGUNT
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Sagunt fue ayer lugar privilegiado para tomar el pulso del diálogo social en España. Allí se dieron cita invitados por la Fundación de los Trabajadores de la Siderurgia Integral, el ministro de Trabajo Celestino Corbacho, el presidente Francisco Camps, los responsables de acción sindical de CC OO y UGT, Ramón Górriz y Antonio Ferrer, así como el responsable de Cierval, Rafael Montero.
Un encuentro que volvió a poner de manifiesto las diferencias entre las partes y el reto que para el proceso de negociación tendrá el desbloqueo de los 1.500 convenio colectivos que estan bloqueados. Una exigencia sindical compartida por el ministro para quien "si eso se desbloquea, es un buen paso para luego pasar al segundo espacio tripartito".
Por su parte, Rafael Montero defendió que en las negociaciones "no pueden haber temas tabú". Un argumento replicado por Corbacho que aludió a la crisis y recordó que "hay cosas que a veces son posibles y otras imposibles". Para los sindicatos eso pasa con la reforma laboral que, para UGT, "solo empeoraría las cosas". Por su parte CC OO rechazó rebajar las cotizaciones sociales y tildó de "tímida" la política fiscal del Gobierno. "Hace falta que los que más ganan más paguen" dijo Górriz.