EFE PARÍS/MADRID
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, se pronunció ayer a favor de que la Unión Europea (UE) avance el dinero que le toca a España del Fondo Social Europeo (FSE) a cuenta de los dos próximos años para poder dedicarlo a la formación de los parados. "No podemos constatar en Europa que el paro juvenil es el principal problema (...) no podemos seguir manteniendo los mismos recursos económicos que teníamos antes de la crisis", declaró en París, al término de la primera sesión de la reunión de ministros de Trabajo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El ministro justificó la pertinencia de recibir ese dinero ahora señalando que el problema es que los fondos disponibles para la formación en este momento se tienen que repartir entre "el doble de parados" por el incremento del desempleo.
No criminalizar la construcción
Por otro lado, Corbacho afirmó que no hay que criminalizar la construcción en España, que aportó muchos beneficios en los años de bonanza a la banca, las empresas, los trabajadores o las administraciones, pero no puede ser el elemento determinante de su economía. "La construcción tiene que volver a tener un peso importante en la economía española, pero no puede ser el elemento determinante", dijo.
Por su parte, CC OO y UGT coinciden en llegar a un pacto plurianual con la patronal para la negociación colectiva, que actualmente se encuentra "bloqueada" por la CEOE en una situación "sin precedentes", según estos sindicatos. Así lo manifestaron los secretarios generales de CC OO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, en la presentación del manifiesto de la segunda Jornada Mundial por el Trabajo Decente que se celebrará el 7 de octubre en 122 países. Toxo insistió en que la condición previa para negociar es que la patronal cumpla lo acordado en las negociaciones anteriores y que desbloquee los convenios de 2007 y 2008.