EFE VALLADOLID
El plan industrial presentado ayer por Renault para las plantas de montaje y motor de Valladolid garantiza el futuro de estas factorías al menos hasta 2018 y las coloca como pioneras de los nuevos vehículos eléctricos en España. Además, los centros situados en Valladolid construirán un coche convencional a partir de 2013 y otro más pequeño, eléctrico, en 2011, de manera que se garantiza la carga de trabajo de estas factorías. El ministro de Industria, Miguel Sebastián, precisó que este "ambicioso plan industrial cuenta con 500 millones de euros en cuatro años", aunque el director presidente de Renault España, Jean-Pierre Laurent, matizó a preguntas de los periodistas, que el plan contará con unas ayudas "compartidas" a la inversión de las administraciones nacional y autonómica de entre el 25% y 30%, aún sin cerrar ya que su aplicación concluye en 2013.
A los dos citados nuevos vehículos se sumará un nuevo motor, según Laurent, con lo que se cumple "lo que todos" esperaban, en palabras del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera: una nueva carga de trabajo que garantice el futuro de la firma del rombo en Valladolid, adentrándola además en el camino de la "innovación tecnológica", según el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Por otro lado, el Ministerio de Industria considera que la nueva propuesta de Magna para la planta zaragozana de Figueruelas es "insuficiente", aunque entiende que la disposición del grupo austriaco-canadiense a negociar es "una buena señal", afirmó ayer la secretaria general de Industria, Teresa Santero. "Valoramos que es insuficiente, como también lo han valorado los trabajadores", ya que "lo que están ofreciendo es algo que en todo caso no iba a ser muy distinto a lo que hay en estos momentos, ya que la versión de cinco puertas del modelo Corsa no se fabrica en ningún otro sitio que no sea Zaragoza", afirmó.