AGENCIAS ESTAMBUL/MADRID
Gobierno y Banco de España coincidieron ayer en discrepar de las previsiones del Fondo Monetariao Internacional (FMI) sobre España. El Gobierno así se lo ha hecho saber a sus máximos directivos del FMI, dijo ayer la vicepresidenta segunda, Elena Salgado, quien aseguró que el país volverá a crecer en el primer semestre de 2010. El Fondo ha hecho en los últimos días una evaluación pesimista de las perspectivas económicas de España, al que coloca a la cola de la recuperación mundial. Pero a juicio de Salgado a los expertos de dicha institución les faltan datos, en particular sobre el desempeño de los exportadores, que han mantenido su cuota de mercado, pese a que los volúmenes han caído, como en el resto del mundo.
La vivienda es el otro punto ciego del Fondo, según explicó la ministra en una rueda de prensa, pues "una parte importante del ajuste" ya ha ocurrido en ese sector. En comparación, el FMI augura que aún resta una caída "grande" de los precios. Los datos económicos que maneja el ministerio impedirán, de acuerdo con Salgado, que el déficit presupuestario alcance los niveles previstos por el FMI, que habla de un agujero de más del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) para este año. El Gobierno calcula un déficit del 9,5%, que se compone de un 8,1% de déficit del Estado y el resto de los gobiernos regionales.
Por su parte, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, aseguró que el Fondo deberá cambiar su previsión del 12,5% de déficit público para nuestro país en 2010 "porque no tiene sentido", ya que el Ejecutivo español "ha elegido una estrategia de consolidación" a través de los Presupuestos Generales del Estado para 2010. Y admitió que no le parece imposible la estimación de saldo negativo de las cuentas públicas del FMI para este año.