VÍCTOR ROMERO VALENCIA
?
Fue todo cordialidad y buenas intenciones. Pero tanto la consellera de Turismo, Belén Juste, como el vicepresidente de Ryanair, Michael Cawley, salieron como entraron de su primer encuentro tras el cambio de titular en el departamento de la Generalitat. No hubo acuerdo. La compañía irlandesa puso encima de la mesa una oferta para que Turismo abra una línea de "incentivos" de hasta 16 millones de euros en cinco años condicionada a que Ryanair logre incrementar en ese plazo el tráfico de pasajeros en 2,5 millones. La recepción de la ayuda sería proporcional a los objetivos conseguidos, según explicó Cawley. El vicepresidente de la línea aérea volvió a cuestionar el resultado del contrato de patrocinio que la Generalitat tiene suscrito con Air Nostrum, la compañía de la familia Serratosa. Dijo que pese a recibir esos mismos 16 millones de euros en cinco años, Air Nostrum ha reducido en un 18% el número de pasajeros en 2008. "Ha fallado en su finalidad", argumentó Cawley.
La respuesta de Juste, pese a la "cordialidad" del encuentro, fue negativa. Turismo alega que no tiene ese dinero y que además la Unión Europa podría interpretar el incentivo como una ayuda pública encubierta que vulnera la competencia.
Cawley aseguró que la línea de ayudas debería ser abierta a todas las compañías aéreas. Fuentes de Ryanair dijeron que su oferta de percepción de incentivos busca mitigar los costes aeroportuarios para poder incrementar la frecuencia de vuelos y abaratar sus gastos. Cawley prometió crear y mantener 1.500 puestos de trabajo. Según Ryanair, la crisis ha dejado a cientos de empleados de Air Nostrum sin empleo.
La pugna comercial entre Ryanair y Air Nostrum se está saldando a favor de la primera. Pese a que la firma de los Serratosa superó a la irlandesa entre noviembre y abril, tras cerrar Ryanair su base de Valencia, la empresa de Dublín remontó a partir de mayo y ha vuelto a ser el primer operador en número de pasajeros de Manises, como en 2008.