JOSÉ LUIS ZARAGOZÁ VALENCIA
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La progresiva pérdida de actividad comercial de importación y exportación en el puerto de Valencia desde 2008 y el intento de búsqueda de métodos pacíficos para repartirse la carga de trabajo ha transformado, a la vuelta del verano, el panorama del sector del transporte de mercancías en el recinto del Grao. Las dos principales asociaciones de camioneros autónomos: Transcont (con 950 socios) y APTE (150 miembros), tras años de conflictos, han decidido fusionarse para apostar por la colaboración y el diálogo", según han reconocido sus dirigentes, Javier Gimeno y Jorge García.
La integración de ambas asociaciones se produce después de años de conflictividad por el control del tráfico portuario, aguzada ahora por el desplome del comercio exterior. Según los datos oficiales de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), durante los siete primeros meses del años e han dejado de mover un total de 136.439 TEU (unidades de contenedor de veinte pies) para el tráfico de importación y exportación, lo que supone una pérdida de negocio del 19% respecto al mismo período del año anterior.
Esta pérdida es especialmente destacable en la actividad de importación, arrojando una cifra del -26,30%, mientras que en exportación fue del -10,40%. Con todo, la mercancía en transbordo crece un 25%, aunque no beneficia al negocio de los camioneros porque la mercancía no sale de los muelles. La patronal Empresas Logísticas y de Transporte de Contenedores (ELTC), integrada en la Federación Valenciana de Empresas del Transporte (Fvet), asegura que "la crisis de actividad sigue siendo muy grave y los datos no pueden ocultarse", sostiene la entidad que dirige Carlos García a pesar de las cifras positivas que resalta la APV por el impacto de las mercancías en tr´nsito. Las previsiones que maneja el sector para el último trimestre de 2009 dibujan un escenario similar al actual, que supone unos niveles de actividad un 50% inferiores a 2007, antes de la crisis.
"Servicio comercial"
Una reciente sentencia judicial respalda la aspiración de Transcont de ser considerado el transporte terrestre en los puertos como un "servicio comercial", lo que implica libre acceso y debe considerarse como una concesión por parte de las autoridades portuarias. El hecho de que los puertos tengan personalidad jurídica propia ha supuesto que cada una de ellas defina su criterio a la hora de regular los servicios de transporte de mercancías.
El último acto vandálico relacionado con el sector se produjo el pasao 19 de septiembre, cuando la mafia portuaria prendió fuego a dos camiones de una misma compañía (Transevita), estacionados frente al Club Náutico de Valencia.