El caso Gürtel todo lo impregna, para desgracia de los agentes económicos valencianos. Empresarios y sindicatos se encuentran en estos momentos sin interlocutores válidos en el Consell, toda vez que los miembros del Ejecutivo autonómico están más ocupados en salir del embrollo que en gestionar el día a día de sus departamentos. Y la situación resulta especialmente sangrante en las carteras económicas.
Si el nombramiento de Vicente Rambla como conseller de Industria, a la par que vicepresidente primero, había despertado cierta expectación entre los empresarios, su cada vez mayor implicación en el sumario del caso de corrupción que sacude al PP mantiene prácticamente paralizada su gestión. Al tiempo que sus interlocutores se preguntan por cuánto tiempo permanecerá en la cartera y, si por tanto, es un interlocutor de futuro.
Por lo que respecta al vicepresidente segundo y conseller de Economía, Gerardo Camps, se lamenta su poca capacidad de trabajo por cuestiones ajenas al cargo. Y en cuanto al vicepresidente tercero, Juan Cotino, hay quienes perciben que se dedica más a los intereses familiares que a los generales de los empresarios bajo su égida.