JORDI CUENCA VALENCIA
?
Caixa Popular no tiene la menor intención de integrarse en los grupos cooperativos de crédito que lideran la valenciana Ruralcaja y la almeriense Cajamar, según aseguraron a este diario fuentes de la institución, que fundamentaron esta decisión en su voluntad de mantener su total independencia. Cajamar, la líder española del sector, ha formalizado una operación de integración con tres entidades valencianas: Caja Campo, y las rurales de Albalat y Casinos. Por su parte, Ruralcaja, la segunda del país, ha puesto en marcha un grupo en el que se han integrado otras diecisiete cooperativas de crédito de la Comunitat Valenciana y que está abierto a rurales del área mediterránea. La última de las que se ha añadido, la semana pasada, es Crédit Valencia. Este grupo se caracteriza por mantener la idiosincrasia de cada socio, si bien una de ellas, Ruralcaja, actúa como cabecera del mismo y es la que consolida las cuentas de todas las demás. Este aspecto es, precisamente, el motivo principal por el que Caixa Popular no quiere formar parte de esta iniciativa, ya que le restaría independencia. "Lo mismo pasa con Cajamar", afirmaron las citadas fuentes.
Para Caixa Popular, la única fórmula admisible de asociación con otras rurales es la del Sistema Institucional de Protección (SIP), que conlleva la cobertura mutua entre las integrantes para reforzar su solvencia y liquidez y hacer frente a la morosidad, pero manteniendo una estructura independiente. En estos momentos, se están fraguando en España dos SIP, el llamado de AFI -por la consultora Analistas Financieros Internacionales, que es la que está haciendo su diseño- al que pertenece Caixa Popular y otras 33 rurales, y el denominado de las provinciales -o de Guarrigues, por el despacho de abogados-, liderado por Ruralcaja y del que forman parte las cinco mayores entidades que integran la patronal española del sector: Sur, Navarra, Granada y Asturias. Cajamar no forma parte de esa organización ni de ningún SIP.
La creación del grupo cooperativo de Ruralcaja -Cajas Rurales del Mediterráneo (CRM)- ha producido sensibles bajas en el SIP de AFI, la última de ellas, la de Crédit, aunque las fuentes de Caixa Popular consultadas por este diario aseguran que ninguna de las firmas integradas en CRM se ha borrado por ahora del SIP.
Fuentes valencianas del sector consideran que este Sistema Institucional de Protección tiene pocos visos de constituirse finalmente. Por un lado, porque el Banco de España tenía en mente que sólo hubiera un grupo en el país en el que se integraran las cerca de setenta entidades existentes y no ve demasiado bien que se hayan formado dos. En segundo lugar, porque una condición sine qua non para aprobar un SIP es que tenga un mínimo de 15.000 millones en activos totales. Esta última premisa, según las citadas fuentes, es cada día que pasa más difícil de conseguir, sobre todo si tenemos en cuenta que Caja Campo se ha aliado con Cajamar, y que Crédit Valencia y la Caixa Rural de Torrent se han integrado en el grupo de Ruralcaja.
Por contra, desde Caixa Popular, con unos activos de 700 millones, se asegura que el SIP de AFI está cumpliendo todos los trámites y que, en principio, no tendrá obstáculos para constituirse. En este sentido, explicaron que la previsión es que durante la segunda quincena de octubre las entidades integrantes del mismo presenten ante el Banco de España el borrador de contrato de pertenencia. Si recibe el visto bueno de la institución supervisora, cada rural deberá firmar el contrato para constituir después la entidad cabecera y poner en funcionamiento la misma en 2010. El SIP de Ruralcaja, según las fuentes consultadas, avanza a buen ritmo y con el camino despejado.