Según informó el presidente de Asaja, Pedro Barato, «los puertos españoles están inundados de importaciones de cereal de otros países y ese es el precio de referencia, cuando aquí los costes de producción no tienen nada que ver con ese precio». Los agricultores acusaron al Gobierno de arruinar el campo y le pidieron que adopte medidas para que los precios sean justos. Portaban pancartas en las que decían: «No a las importaciones de terceros países» porque hunden los precios de los cereales españoles, y «Con esta ministra el campo se arruina». El recinto del Grao es la principal puerta de comercio exterior del sector cerealista de Castilla-La Mancha, ya que cuenta con varias terminales de graneles.