JOSÉ LUIS ZARAGOZÁ VALENCIA
La fabricación de cerveza en la Comunitat Valenciana no ha sido uno de los platos fuertes de su industria durante el último siglo y medio. En ese período, de la mano sobre todo de los empresarios checos y alemanes, en España se inventaron y desarrollaron productos que debían tener buen aspecto, pues se empezaba a extender el uso de los recipientes transparentes.
Al margen de una treintena de pequeñas firmas familiares en localidades de Valencia, Alicante y Castelló, las compañías con mayor proyección comercial fueron La Huertana (Tavernes Blanques), Cervecera del Norte (El Puig), El Águila y El Turia (ambas en Valencia), que fueron los primeros centros empresariales que desarrollaron una actividad entonces incipiente en el sector de las bebidas. En la actualildad, salvo pequeñas plantas de fabricación para un mercado reducido en Valencia y Alicante, el negocio de la cerveza permanece concentrado en dos grandes corporaciones: la holandesa Heineken (El Águila y Cruzcampo) y la catalana Damm (propietaria de El Turia, fábrica ya desmantelada y Font Salem, con centros productivos en Salem y El Puig ). La Comunitat Valenciana no tiene por tanto enseñas de referencia en el negocio cervecero en un mercado cada vez más globalizado.
Cervezas El Turia arrancó en 1947 en unos terrenos de la calle San Vicente, colindantes con las vías férreas que conducen a la estación del Norte de Valencia. Sus orígenes coinciden con la expansión trazada por la familia Damm, herederos de una saga de inmigrantes asentados en Barcelona huyendo de la guerra franco-prusiana de 1871. Tras décadas de éxito en la capital catalana y superados los duros años que siguieron a la Guerra Civil española Damm apostó por la fábrica de Valencia, Sevilla y Murcia. La fábrica instalada junto a la cruz cubierta, en el barrio de San Marcelona, sobre terrenos del Parque Central, comercializaba marcas como «Turia Pilsen», «Marzenbier», «Goldenbier», «Damm Pilsen» o «La Estrella Dorada». En los años setenta experimentaron un notable crecimiento en los diferentes canales de consumo y son recordadas por esa generación.
En 1986 Damm mantenía una importantante participación en Cervezas El Turia, aunque minoritaria, a pesar de los problemas de la empresa participada también por inversores valencianos. A mediados de los noventa Damm compró el 100% de esa fábrica y decide, poco tiempo después, desmantelarla y venderla a una inmobiliaria (Layetana).
Tras el proceso de desinversión de Heineken, en 1991, Damm adquirió la planta de El Puig, hasta entonces en manos de Cruzcampo, para evitar posición de dominio de mercado de la multinacional holandesa en la Comunitat Valenciana. En el centro industrial de El Puig se envasaba la cerveza «Oro», «Norte» y «El Ciervo». Cerveceras del Norte, firma de Vizcaya, controlaba las plantas de El Puig y Bilbao y puso en marcha un enseña para la Comunitat: «Trinkal». El Águila (constituida en Madrid en 1900 por el empresario Augusto Coma) compró en los años cincuenta una pequeña fábrica también valenciana, «La Huertana», que acabó siendo trasladada a Alicante con el nombre de «El Neblí». En el barrio de El Cabañal de Valencia instalaba su primer centro, y en los setenta su gran factoría de Quart de Poblet, en la actualidad en manos de Heineken.
21 fábricas en España
La famosa bebida para el tapeo sigue siendo uno de los principales productores de cerveza de la UE al ocupar el cuarto lugar y encontrarse entre los diez principales del mundo, la producción cervecera en el ejercicio de 2008 descendió un 2,7%, lo que significa que se elaboraron 33,4 millones de hectolitros. Heineken, al comprar El Águila y Cruzcampo, y el grupo Damm, son líderes en el mercado doméstico. Por primera vez desde 1996, se rompe la tendencia moderada y sostenida en la producción. Aun así, las exportaciones de cerveza española ascendieron hasta alcanzar los 825.075 hectolitros, lo que supuso un incremento de en torno al 10%. La cerveza española está muy bien valorada fuera de nuestras fronteras; de hecho se exporta a más de 60 países y continúan siendo Italia, Guinea, Reino Unido y Portugal los primeros importadores. España importa cerveza fundamentalmente de Alemania, Holanda Bélgica y Reino Unido; en el pasado ejercicio las importaciones crecieron un 7%, hasta los 3.081.337 hectolitros. El sector cervecero es clave dentro del panorama agroalimentario español. En 2008 facturó 3.024 millones, un 1% menos que en 2007.