EFE BRUSELAS
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España volverá a registrar un crecimiento anual positivo en 2011, como el resto de sus socios de la Unión Europea (UE), pero tendrá que soportar una tasa de paro del 20,5%, lo que agravará los desafíos del país. La Comisión Europea (CE) presentó ayer sus previsiones macroeconómicas de otoño para el conjunto de la UE y los dieciséis miembros de la zona del euro, en las que asegura que a partir del tercer trimestre de 2010 la economía española empezará a registrar crecimientos trimestrales positivos.
Según los últimos datos de Bruselas, la evolución anual del PIB español pasará del -3,7% en 2009 y -0,8% en 2010 a un "moderado" 1,0% en 2011. En el apartado del informe dedicado a España, la Comisión destaca que la recesión ha tenido un fuerte coste en términos de empleo y déficit, que "puede conducir a un alto desempleo de larga duración y a un agudo deterioro de la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo.