VÍCTOR ROMERO VALENCIA
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La tentación del Partido Popular de pasar el rodillo de su mayoría parlamentaria en la renovación de representantes de la Generalitat en las asambleas de Bancaja y la CAM podría trasladar a los órganos de gobierno de las entidades financieras la batalla política. Los socialistas seguían confiando ayer en que el Consell de Francisco Camps se avenga a negociar el reparto de nombres, que en el caso de Bancaja deben aprobar las Corts a mitad de la semana que viene, siempre que no se abra el proceso de fusión, que implicaría el bloqueo del procedimiento electoral.
De mantenerse en el aire tanto la posible fusión como el rodillo popular, los socialistas no están dispuestos a que la pérdida de representación en las entidades de crédito pasen desapercibidas. Entre las opciones barajadas están la de promover listas alternativas para los consejos de administración con escasas opciones de prosperar -por no contar con mayoría suficiente- pero que evidenciarían que la batalla y la división política se ha trasladado a las entidades financieras. "No creo que fuera del gusto de José Luis Olivas tener una asamblea de confrontación", manifestaba ayer un alto dirigente del PSPV-PSOE que recordaba que el PP nunca podrá copar absolutamente los órganos de gobierno porque también ayuntamientos, impositores y sindicatos cuentan con representación.
Los socialistas confían en que tanto el presidente de Bancaja como el de la CAM, Modesto Crespo, sigan defendiendo ante Francisco Camps la necesidad que las dos principales fuerzas políticas alcancen un acuerdo que sirva para no trasladar inestabilidad a las entidades de crédito en plena crisis económica. Hasta ahora la posición de Camps sobre las cajas ha sido de inflexibilidad. Molesto por la labor de oposición del PSPV con el caso Gürtel, el jefe del Consell ha barajado castigar a los socialistas reduciendo su representación en órganos como los consejos sociales de las universidades y las cajas.
No obstante, el PSPV ha buscado un acercamiento al vicepresidente económico, Gerardo Camps, y sigue a la espera de mantener encuentros para tratar de alcanzar un acuerdo de reparto de representantes. El conseller de Economía anuló la semana pasada un encuentro alegando razones personales, pero anoche los enviados socialistas mantenían los móviles abiertos. "Confiamos en que las cosas salgan bien", afirmaban en positivo. Las mismas fuentes sostenían además que difícilmente podría salir adelante una posible fusión de Bancaja, CAM y Caixa Ontinyent sin el respaldo de la principal fuerza de la oposición. Tanto en la CAM como en Bancaja el PSPV puede promover minorías de bloqueo.
Mensajes del mundo económico
Lo cierto es que no sólo el PSPV defiende el acuerdo, sino que la Generalitat también está recibiendo mensajes de los poderes económicos. Las propias cúpulas de Bancaja y la CAM son favorables a la pacificación. El presidente de la Cámara de Comercio de Valencia y vicepresidente segundo de Bancaja, Arturo Virosque, defendió anteayer en público la necesidad de un pacto, que además es necesario para sacar adelante la fusión.
El inicio de fusión paralizaría el
proceso electoral
Si de la reunión de hoy en el Palau de la Generalitat surge un mandato para la fusión de las cajas valencianas, el proceso electoral en el que están inmersas podría quedar paralizado de inmediato. Será preceptivo, primero, que los consejos de administración de las entidades, reunidos de forma extraordinaria, aprueben el inicio de las negociaciones. Acto seguido, la Generalitat, a través del Instituto Valenciano de Finanzas, emitiría un decreto dejando en suspenso el proceso. Si esto es así, no será necesario que las Corts elijan el día 11 a sus representantes en Bancaja y Caixa Ontinent.
El citado decreto prorrogaría tres años, es decir, hasta el próximo proceso electoral, el mandato de los consejeros que ahora deben renovar. Si en esos tres años fracasaran las negociaciones, se reabriría la renovación. jordi cuenca valencia