El avance de los resultados anuales indica una reducción de los beneficios de entre un 5 y un 10% a finales de 2009 con respecto a 2008, dependiendo de la aportación que se decida al colchón del fondo para insolvencias, que este año ha crecido un 82,2%. Fuentes del consejo de administración señalan que se ha preferido "garantizar la solvencia de la entidad", a pesar de que su tasa de morosidad se ha situado en el 3,29% sobre la inversión crediticia, un 35% inferior a la media del sector. En el tercer trimestre de 2009, el volumen de negocio de la caja de las comarcas centrales valenciana había crecido cerca del 2%, hasta los 1.776 millones, aunque se ha notado un descenso en la demanda de crédito por parte de la clientela. r. g.ontinyent