JORDI CUENCA VALENCIA
El presidente de la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (Femeval), Vicente Lafuente, dijo anoche lo que piensan muchos empresarios y otros dirigentes no se atreven a decir en público: que los poderes públicos no están actuando como debieran en una situación, la de esta crisis económica, "insostenible". Esta última fue la palabra más pronunciada por Lafuente durante su discurso en la entrega de los premios anuales de Femeval. Nos encontramos ante una "situación del todo insostenible frente a la que se debe actuar con celeridad, porque los resultados nos demuestran que no lo estamos haciendo bien" y, "de seguir así, caminamos hacia la mayor destrucción de la historia del tejido productivo".
El también vicepresidente de la patronal CEV considera que hay muchas cosas "insostenibles" y entre ellas citó "el escaso apoyo demostrado hacia ciertos sectores estratégicos", "la falta de una política fiscal enfocada a reactivar la demanda", "las actuales condiciones en el acceso al crédito privado", "el actual marco laboral", "la profusión normativa", "que no se acabe de definir un modelo energético" y "que las empresas estén sometidas a altísimos índices de morosidad, empezando por las administraciones públicas, que comprometen su viabilidad". A este respecto, precisó que los impagos del sector público se han triplicado en un año y que las arcas municipales están la ruina, de tal forma que "una de cada cuatro quiebras empresariales que se producen hoy en España tiene su origen en el incumplimiento de los plazos de pagos".
En este punto, el discurso de Lafuente fue ciertamente muy duro con los políticos, a los que culpó de "un despilfarro generalizado en la administración" y de estar "más centrados en resolver problemas internos [de los partidos] que en presentar propuestas eficaces que revitalicen la economía". Es más, "ningún gobernante [incluidas la autonomías] parece tener una idea clara de cómo salir de la actual coyuntura" en un momento en que "nos estamos encontrando con un Gobierno y una oposición sin voluntad para aunar esfuerzos que nos ayuden a superar esta situación". "Los intereses de partido están primando sobre los intereses generales de la sociedad y están ofreciendo un espectáculo poco edificante", dijo. No es de extrañar, por tanto, que recordara que la última encuesta del CIS detecta que "nos encontramos ante la mayor crisis de confianza en la clase dirigente" y que considere prioritario "revisar el comportamiento de toda nuestra sociedad, de nuestros gobernantes, de nuestros partidos políticos, de las administraciones, de los empresarios, los sindicatos y de las entidades financieras", que actúan, estas últimas, "con frivolidad por las nulas facilidades" para conceder créditos.
Lafuente aseguró que, "si no se apoya con valentía a las empresas, en breve no estaremos hablando de porcentajes de desempleo, sino de irreparables índices de mortandad" de mercantiles. Por ello, reclamó a los políticos "sentido común" para dar "una lección de madurez con la firma de pactos de Estado" y añadió que, al menos en la Comunitat , aunque "hay poco dinero", los agentes sociales deben llegar a un acuerdo para perfilar "un modelo de desarrollo económico que defina quiénes somos, a dónde queremos llegar y en qué se debe apostar".
Por último, el presidente de Femeval criticó que las administraciones se hayan "convertido en un saco sin fondo de generación" de funcionarios, les reclamó contención de gastos y añadió que la solución a la "desoladora" cifra de parados no está en subvenciones como los 420 euros, ya que pueden "derivar en una cultura de PER", los subsidios a los jornaleros.