JORDI CUENCA VALENCIA
La junta directiva de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) aprobó ayer tarde un documento de "reflexión estratégica" con el que la organización expresa sus puntos de vista de cara a una reforma del modelo productivo que es esencial para la adaptación de la economía de la Comunitat a las nuevas condiciones impuestas por el nuevo marco internacional, claramente transformado por la globalización y la crisis económica. El texto es claro al considerar que los criterios básicos para el modelo productivo de futuro pasan por situar a la empresa como eje central del mismo, eliminando los "obstáculos y estrangulamientos" a la creación de mercantiles y a la eficiencia en la actividad de las mismas, y orientando el sistema valenciano "a la mejora de la calidad de vida de las personas y la sostenibilidad (económica, social y ambiental)". Asimismo, cree que hay que aprovechar la reputación del territorio como fuente de ventajas competitivas e implicar al sistema financiero autonómico en el modelo de futuro, incluyendo la creación de fondos de capital-riesgo público-privado
La CEV considera que los sectores económicos valencianos han perdido competitividad por la baja productividad, el "reducido" tamaño de la empresa, la "escasa" capacidad de respuesta al aumento de la competencia internacional y la "pérdida de mercados por el desajuste en la evolución de la demanda". El documento asegura que, para incrementar la competitividad valenciana, hay que "realizar cambios organizativos y mercadotécnicos en las empresas con el fin de posibilitar la utilización de nuevas fuentes de ventajas competitivas".
El estudio de la CEV plantea once propuestas estratégicas para la mejora de la estructura productiva valenciana. Dos de ellas son el apoyo a la innovación organizativa y en mercadotecnia. Otras dos se decantan por el estímulo al aumento de la dimensión empresarial y a las actividades y los mercados emergentes.
Asimismo, la confederación propone la mejora de la eficiencia del sistema de innovación, "invertir en futuro" repensando el sistema de formación y hacer una apuesta decidida por nuevas infraestructuras para la mejora de la competitividad. Ya en un ámbito más concreto, el de los sectores, el documento aboga por que la agricultura y la industria agroalimentaria se guíen por la seguridad, la salud y la sostenibilidad. También defiende que la industria de la construcción sea considerada como motor de la innovación y la generación de clusters asociados; y que el modelo productivo valenciano se apoye también en el comercio y la distribución, además de reforzar las bases del modelo turístico.