VÍCTOR ROMERO VALENCIA
Fundó el despacho A-cero en 1996 en A Coruña junto con su socio Rafael Llamazares y en poco más de una década se ha convertido en el arquitecto de los notables con Visa Platino en la cartera y enamorados de las viviendas de vanguardia. Los galácticos del Real Madrid de Florentino Pérez, Cristiano Ronaldo y Kaká, han adquirido sendas casas de lujo en la Urbanización La Finca-Los Lagos, diseñada por Torres en Pozuelo de Alarcón. Sus clientes van desde Alejandro Sanz hasta Daniel Entrecanales y Amancio Ortega, que le ha encargado el diseño de algunas de sus tiendas para la cadena Inditex. Se ha lanzado al reto de urbanizar y diseñar el proyecto Nébula, un complejo de más de 500.000 metros cuadrados en la fachada marítima de Dubai, donde su estudio cuenta con despacho propio. La lista es larga y comprende edificios universitarios en Galicia, hoteles en Ibiza y complejos hoteleros en la República Dominicana.
Pese a la crisis económica, Torres busca ahora un hueco en Valencia, que vivió en los años 2006 y 2007 el desembarco de estrellas de la arquitectura como David Chipperfield o Jean Nouvel con motivo de la Copa de la América. Su estudio A-cero se ha presentado a uno de los concursos del Ivvsa para construir vivienda protegida en Borriana y aspira a participar en otros proyectos singulares. "A-cero está intentando posicionarse en la Comunitat Valenciana tras presentarse a varios concursos de obra pública", afirman fuentes del despacho, que sostienen que hasta ahora no ha logrado hacer un hueco en la tierra de Santiago Calatrava. El despacho aspira también a seducir a la burguesía valenciana, consciente de que los tiempos de apreturas económicas no son propicias para dispendios en lujo.
Viviendas modulares a 69.000 euros
Los proyectos millonarios internacionales en Dubai y las viviendas de lujo a la carta en urbanizaciones privadas no es el único mercado explorado por A-cero. El despacho dirigido por Joaquín Torres ha lanzado una oferta de viviendas modulares cuyo precio ronda los 69.000 euros y que están basadas en los principios de construcción industrializada.
Fuentes del estudio comparan esta aventura con la de Henry Ford, quien se propuso vender coches a ciudadanos de clase media gracias a su producción en cadena. La intención de A-cero es ofrecer este producto incluso amueblado y equipado, "al igual que se recibiría un barco". v. r. valencia