L. C. A CORUÑA
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Los bichos de la portada de Animal Spirits, el libro que dio título a la conferencia de George Akerlof en A Coruña el pasado miércoles, sirvieron como punto de partida a su charla. El volumen está ilustrado con un gráfico de subidas y bajadas que representa el capitalismo por el que una serie de animales de aspecto humano trepan, resbalan, se descuelgan y caen función de la fase que vivan. Una imagen bien plástica de las distintas fases del trastorno bipolar que enfermó a la economía mundial en los últimos años: De la euforia a la histeria y de ahí a la profunda depresión.
El libro concreta el diagnóstico y propone algunas de las recetas de Akerlof. El mercado, comenta el profesor, ha supuesto que todos los individuos tienen un comportamiento "totalmente racional" y funcionan única y exclusivamente por motivaciones económicas
"Si se le deja campar libremente a sus anchas, el capitalismo siempre va a generar estos 'boom' y estos 'crash' y sin una regulación, nunca va a haber un equilibrios perfecto", expuso Akerlof, quien basa sus teorías en las de Keynes, donde el Gobierno tiene que hacer varios papeles: "Aplicar las políticas monetarias convencionales y, como hace la Reserva Federal en Estados Unidos y el Banco Central Europeo, actuar como prestamista de último recurso". El tercer papel que ha de desempeñar un Gobierno es el de regulador de los mercados. "Del mismo modo que los gobiernos garantizan la protección del consumidor, también debe hacerlo con los mercados financieros para asegurarse de que los valores que se están vendiendo son auténticos". Recuerda el profesor que los comportamientos compulsivos de compradores de vivienda que aceptaron hipotecas imposibles, "son típicos de una fase de 'boom'", a la que sigue la depresión unida a la más salvaje pérdida de confianza que ha contraído el consumo más allá de lo necesario para sobrevivir a la crisis.
Akerlof, que no duda de que la crisis será especialmente dura en España, defendió la distribución de la carga entre todos los países y apostó por la educación y la economía para facilitar que los más jóvenes accedan al mercado laboral.