EFE
El presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, Arturo Virosque, se ha comprometido hoy a que, "ante unas circunstancias tan difíciles como las actuales", su objetivo pasa "más que nunca" por "seguir defendiendo a las empresas, por encima incluso de las instituciones políticas y administrativas".
En su intervención con motivo de la Noche de la Economía Valenciana, Virosque ha aludido de esta forma a la posibilidad de optar próximamente a la reelección en el cargo, tras cuatro mandatos al frente de la institución cameral valenciana.
"Llevo casi 60 años defendiendo a las empresas a través de federaciones, confederaciones e instituciones empresariales y nunca, hasta hoy, me había encontrado en una situación como la actual de crisis en todos los ámbitos de la sociedad", ha asegurado.
En un discurso marcado por la crisis, sus consecuencias en el tejido empresarial valenciano y sus perspectivas para 2010, Virosque ha exigido a los gobiernos autonómicos "productividad en los servicios, austeridad en el gasto, racionalidad en las inversiones y una mayor atención a las necesidades sociales, sobre todo en estos momentos".
En cuanto a la Generalitat, ha valorado que sea "el gobierno autonómico que más cerca ha estado de las empresas y que más iniciativas ha tomado en su defensa. Y eso es algo que los empresarios reconocemos y valoramos, a pesar de que no siempre estemos de acuerdo".
Respecto al Gobierno central, Virosque ha reclamado que escuche a los empresarios y antes de acometer una reforma laboral, elabore "una nueva ley laboral en la que participen los empresarios y los sindicatos, sin que intervenga para nada la Administración".
"Lo que tienen que hacer los políticos es hablar menos y escuchar más lo que decimos los empresarios", ha considerado para añadir: "Que empiecen a innovar los gobiernos y dejen de darnos lecciones, que los empresarios ya sabemos lo que necesitan las empresas para salir de esta crisis y crear empleo".
Por otra parte, el presidente de la Cámara ha criticado que "muchos han buscado el beneficio inmediato y el negocio fácil, abandonando sus empresas para buscar ganancias en otros sectores", al tiempo que ha advertido de que "los años de enriquecimiento fácil se han terminado".
"La crisis ha venido para quedarse y si queremos deshacernos de ella tendremos que echarla porque ella sola no se va a marchar, como piensan algunos políticos", ha añadido para reclamar la ayuda de éstos en la "lucha" para salir de la crisis y de la sociedad para que incremente el consumo, aunque "sin derrochar".
"La situación de la economía valenciana no se diferencia de la española, pero debido a nuestra estructura productiva la recesión es más acusada en Valencia", según Virosque, quien ha alertado del "peso excesivo" del sector de la construcción en esta provincia.
Las expectativas para 2010 son, a su juicio, "preocupantes" para la mayoría de los sectores aunque la excepción está en el turismo, "que se está recuperando y parece no estar tan afectado".
Ha considerado necesario, para no depender del exterior y que la recuperación se convierta en crecimiento estable y cree empleo, que se produzcan "importantes transformaciones en el tejido productivo valenciano" y, a corto plazo, priorizar la recuperación de la confianza para recuperar la demanda.
Esa confianza "sólo la podemos dar las empresas y la daremos recuperando los valores tradicionales del empresario: el esfuerzo, el sacrificio, la austeridad".
Las empresas, para Virosque, no son responsables de la crisis: "Somos las víctimas, no los verdugos (...). Incluso han convocado una manifestación contra las empresas en el momento en que más necesario es apoyar a los empresarios".
Tras lamentar que durante los diez primeros meses de 2009 hayan desaparecido cerca de 10.000 empresas en la Comunitat, ha llegado incluso a aventurar que "estamos en el holocausto de las empresas", sobre todo de las pymes. "No sé a qué esperan los gobiernos para tomar medidas que de verdad funcionen", según Virosque, quien ha dicho creer en el futuro, en la sociedad y en las empresas.