Las asociaciones de vecinos de Paterna no se han mostrado satisfechas con la decisión de Ikea. Aunque podría parecer que la no contrucción cumplirá con sus expectativas de "evitar el ruido y el tráfico", también reconocen que "se perderá la posibilidad de generar 2.000 nuevos puestos de trabajo", aseguraron ayer varias de ellas.
"Nosotros no queríamos esto, sino que las nuevas instalaciones tuvieran el menor impacto posible sobre las viviendas", afirmó la presidenta de la asociación de Campolivar-Cruz de Gracia, Inmaculada Rodríguez. "Para ello, el ayuntamiento nos propuso que intentaría alejar la tienda de las casas y construir una zona ajardinada que la separara de las viviendas", explicó. "Además, pretendíamos que se accediera a la tienda desde la autovía, para evitar que se colapsara la avenida Tomás y Valiente", añadió la responsable.
Precisamente, el principal punto de desacuerdo entre el consistorio y la marca extranjera fue la negación de los suecos a modificar el proyecto inicial, para desplazar 100 metros la tienda dentro del terreno. Asimismo, Ikea rechazó la ampliación de los plazos a tres meses para crear una empresa mixta que construyera los accesos. Al parecer, la marca no querría extender más en el tiempo su proyecto de asentarse en la ciudad de Valencia.a.o. valencia