AGENCIAS MADRID/LONDRES
La bolsa española cerró la sesión de ayer con una subida del 1,02%, que llevó al Ibex 35 a los 10.206,3 puntos, después de jornadas de fuertes caídas. Los inversores han recuperado ligeramente la confianza y ayer de nuevo optaron por recoger posiciones ante la posibilidad de que las bolsas comiencen a repuntar, aunque el riesgo país continúa en niveles máximos. Además, la apertura alcista de Wall Street permitió consolidar al cierre las ganancias, en una jornada de datos positivos para Europa, ya que la economía francesa crecerá un 0,5% en el primer trimestre de 2010. En Europa, las principales plazas también cerraron la sesión con ascensos, que lideró París (1,22%).
El Gobierno español explicó ayer en la City de Londres, el principal mercado financiero de Europa, su estrategia económica con el objetivo de aplacar las dudas que se han generado en los últimos días en los mercados sobre la solvencia de España. La ofensiva comunicativa e informativa fue dirigida por la ministra de Economía, Elena Salgado, que se reunió con los responsables del Financial Times, el influyente diario que se ha mostrado muy crítico en los últimos meses con la política económica del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El rotativo advirtió hace unos días de que en España se podía estar gestando un drama de mayores proporciones que en Grecia dado su creciente nivel de deuda y de déficit presupuestario, y que acusó al Gobierno de no tomar las medidas reformistas necesarias para superar la crisis.
La ministra no hizo declaraciones públicas a su paso por Londres y dejó el protagonismo a su secretario de Estado, José Manuel Campa, quien fue el encargado de detallar ante un centenar de inversores y analistas de la City los planes del Ejecutivo español. En una presentación organizada por Barclays, Citi y Santander, Campa aseguró que el Gobierno hará "los ajustes necesarios", más allá del plan de estabilidad remitido a Bruselas. "Podemos bajar el déficit público del 11% al 3%. Pueden creerme o no, pero España ya lo ha hecho antes", aseguró. Tras su presentación ante banqueros e inversores, Campa declaró a la prensa que la jornada puso en evidencia que en la City londinense no hay nervios sobre la salud económica de España.
Al mismo tiempo, una veintena de altos directivos de empresas británicas y españolas se reunieron ayer en el Parlamento de Londres con políticos de ambos países para intentar facilitar las inversiones y buscar maneras de salir de la crisis. El encuentro fue organizado por la Cámara Británica de Comercio (BCC) en España, coincidiendo con la presidencia española de la Unión Europea, y es el primero de este tipo que tiene lugar en la sede parlamentaria.
La presencia de algunos de los principales hombres y mujeres de negocios de España y el Reino Unido y la implicación de diputados de varios partidos muestra no sólo la relevancia de la reunión, también la preocupación existente por el actual contexto económico. El director general de la Caixa, Juan María Nin, defendió "la solvencia" de la economía de España y reclamó "la confianza que se merece".