AGENCIAS.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró hoy que no hay ningún cambio de rumbo en su política económica, que mantiene el objetivo de avanzar hacia la recuperación y de cambiar el modelo productivo con el compromiso de preservar la cohesión social. "Lamento (decir) a quienes vienen hablando de giro o cambio de rumbo, sencillamente es incierto", subrayó Zapatero en la sesión de control del Senado, donde tuvo que dar explicaciones sobre los planes de austeridad del Gobierno para reducir el elevado déficit público. Un déficit que, señaló el presidente, se ha debido al "aumento extraordinario del gasto público" que fue necesario en 2009 para afrontar la crisis, y sin el cual los efectos de ésta habrían sido "más negativos".
En su respuesta al senador de Entesa Ramón Aleu, Zapatero apeló a la "credibilidad" que su Gobierno mostró entre 2004 y 2008 al lograr superávit presupuestarios en todos los ejercicios para asegurar que conseguirá, del mismo modo, reducir el déficit público al 3% del PIB en 2013, como manda la Comisión Europea. Apuntó asimismo que la reducción del gasto que se plantea hasta 2013 es "exigente pero no indiscriminada", porque no afectará, reiteró, a la dependencia, la educación o el I+D+i, y seguirá buscando preservar la cohesión social.
Zapatero insistió en la necesidad de que también se impliquen en la austeridad las administraciones autonómicas y locales: "con la contención del Estado no basta, es necesario que todos arrimemos el hombro en la reducción del déficit", añadió. Recordó en este sentido que el Gobierno propondrá al Consejo de Política Fiscal y Financiera un acuerdo marco sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas. "Esperamos que todas las comunidades autónomas asuman lealmente el compromiso de recuperación presupuestaria, estoy convencido de que se asumirá", agregó el presidente.
Por otro lado, y en respuesta al portavoz de CiU en el Senado, Jordi Vilajoana, Zapatero reiteró que el desplome que la Bolsa española registró la semana pasada es en realidad un normal reajuste después del "gran despegue" del mercado de valores de 2009, año en que se revalorizó un 28 por ciento por encima de los mercados del Reino Unido, Francia, Alemania, Italia o EEUU.
Aseguró que el proceso de cambio del sistema financiero y de posicionamiento de las diferentes monedas está provocando un aumento de la especulación para obtener ganancias en el corto plazo, si bien subrayó que no hay que perder de vista que se trata de algo coyuntural. No obstante, reconoció que existe preocupación en los mercados sobre la evolución de la deuda pública de "algún país del euro", aunque dejó claro que el Gobierno español "apoya y es solidario con todos los países de la zona euro tengan las dificultades que tengan".
En lo que respecta a la percepción que los mercados tienen de la economía española, opinó que para generar credibilidad sobre su fortaleza y solvencia es necesario recordar que España tiene una deuda 20 puntos por debajo de la media europea y el PIB y la renta per cápita más altas de la historia, además de ser un país fuerte que "sabe reducir su déficit".
El Partido Popular acusa de caos
El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, ha instado hoy al PP a pensar más en los intereses de España que en los suyos, tras escuchar cómo el portavoz popular en el Senado, Pío García Escudero, le acusaba de dejar el país en "caída libre" tras someterlo a la improvisación y al "caos".
Ambos han protagonizado el primer rifirrafe parlamentario de este año en el pleno de la Cámara Alta, donde García Escudero ha llegado a afirmar que el Gobierno da "bandazos como un pollo sin cabeza" y Zapatero le ha recriminado su "descaro" y su "vacío de ideas y argumentos".
"Tras oírles estos días hablar de emergencia, podían dedicar algo más de esfuerzo a pensar en los intereses de España y menos en los suyos", ha espetado Zapatero al portavoz popular. Éste no ha ahorrado críticas a la gestión del Ejecutivo, al considerar que actúa con una "torpeza que no inspira la más mínima confianza, ni dentro ni fuera" de España. "Se ha acabado la fiesta", subrayó García Escudero al recordar la intervención de Zapatero en el Foro de Davos, donde "lo que iba a ser un festival de fotos se convirtió en un festival de críticas" y el jefe del Ejecutivo se topó con la "amarga realidad".
Tras enumerar los malos datos e informaciones conocidos en los últimos veinte días, ha criticado la manera "espasmódica" de anunciar las reformas mientras "el pérfido comisario Almunia" situaba a España en la segunda división europea. "¿Dónde está la España que usted heredó, que era el motor económico de Europa y que creaba empleo como nadie?", ha preguntado a Zapatero, al que ha acusado de dilapidar en seis años "la mejor herencia que nunca jamás" un presidente del Gobierno ha encontrado al llegar a la Moncloa.
García Escudero ha cuestionado la capacidad del Ejecutivo de poner en marcha el "ajuste duro" que anuncia y ha reprochado a Zapatero que, por soberbia, despreciara durante años las medidas que ahora anuncia. Y tras recordar el debate en torno a la reforma del sistema de pensiones, cómo se anuncian medidas por la mañana y se "recula" por la tarde, ha concluido: "antes había sensación de desgobierno, ahora de alarma y caída libre". En su opinión, para salir de la crisis hace falta una "mano firme" que dirija las reformas, de la que Zapatero carece, ya que el Gobierno está en manos "del desconcierto, la improvisación, el caos y la torpeza".
El portavoz popular ha instado a Zapatero a confesar que, como no sabe crear empleo, pretende pagar menos pensiones, una afirmación que el jefe del Ejecutivo ha tachado de "sencillamente inaceptable". A su juicio, sólo desde el "descaro" pueden los populares criticar a un Gobierno que ha incrementado las pensiones mínimas un 33 por ciento, cuando ellos las congelaron.
Zapatero, quien ha ironizado sobre la intervención "constructiva" de García Escudero, ha negado que improvise y ha recordado que a principios de diciembre ya anunció tanto el plan de austeridad, como su intención de reformar el mercado laboral y el sistema de pensiones. Y como muestra del "vacío de ideas" del PP, le ha reprochado que en su intervención para criticar al Gobierno, sólo citara a dos socialistas, Joaquín Almunia y Joaquín Leguina. Para Zapatero, el paro es "el principal problema" y el déficit "el segundo principal problema".
El Gobierno, ha garantizado, está comprometido a situar en 2013 el déficit en el 3 por ciento del PIB, para que España, "como ha sido su costumbre, su tradición y como puede hacerlo", cumpla el pacto de estabilidad. Tras recordar que se prorrogará la prestación que reciben los parados que ya no cobran prestación por desempleo, ha garantizado que la recuperación económica permitirá volver a crear puestos de trabajo.