JOSÉ LUIS ZARAGOZÁ VALENCIA
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El retraso en la edad de jubilación a los 67 años que estudia aplicar el Gobierno para garantizar la viabilidad del sistema de prestaciones de la Seguridad Social, en espera de conocer los detalles por sectores y oficios, podría tener unas consecuencias nefastas para los trabajadores en actividades económicas más expuestas a los accidentes laborales, como es el caso de la construcción. Según constata un estudio realizado por la central sindical CSI·F, a partir de los 55 años la incidencia de las lesiones se duplica y puede llegar hasta el 30% del total de los empleados actualmente en el negocio del ladrillo. Diez años después, "las lesiones mal curadas, los sobreesfuerzos o la acumulación de enfermedades más propias de la edad como artrosis, con las propias del oficio como la lumbalgia merman y ocasionan bajas hasta en la mitad de la plantilla".
En medio de las protestas callejeras por el "pensionazo", una movilización que ha generado también manifestaciones por parte de las centrales sindicales mayoritarias contra la política del Gobierno, CSI·F reclama, desde hace años, un anticipo de la edad de jubilación a los 60 años, ya que a partir de esa edad los empleados de la construcción "no se encuentran en plenas condiciones para tareas como instalar andamios o levantar ladrillos", asegura un informe de esta organización de trabajadores.
Un 15% de los empleados en las obras sufre alguna baja laboral a lo largo del año. La mayor parte de esas bajas se prolonga entre dos semanas y hasta cinco meses y la lesión más habitual, que representa el 40% del total, es la lumbalgia. Los traumatismos diversos concentran hasta el 30% de las bajas, mientras que esguinces y contusiones suman un 15%. Esta situación, según el CSI·F, afecta a los diferentes trabajadores del sector, ya sea peón ordinario, especialista, oficial de primera de albañilería, oficial de segunda, capataz o encargado. "A pesar de adoptar todos los requisitos de seguridad, como el uso de cascos, de arneses o de gafas en las soldaduras, existen circunstancias inevitables, como golpes en las rodillas o que te caigan objetos encima, lo que a cierta edad y con el cuerpo ya maltrecho incrementa el riesgo de bajas", indica este estudio.