Catedrático de Economía y fundador de Analistas Financieros Internacionales.
DAVID NAVARRO ALICANTE
¿Grecia y España son realidades comparables?
No, no son muy comparables. El único denominador común es el de pertenecer a la Eurozona y el de ser tributarios, damnificados, de una crisis que surgió al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos.
¿Qué han hecho peor los griegos?
Primero, tienen un expediente de conducción macroeconómica menos estable que el español; en segundo lugar, han dejado que el déficit se fuera de control, y también la deuda pública; y tercero, los gobiernos griegos anteriores, no el actual, engañaron. Hicieron artilugios contables y algún artilugio financiero.
¿Para cuándo prevé usted que España saldrá de la crisis?
A la economía española le va a costar más salir porque entró algo después y porque la crisis española está caracterizada por el peso diferencial de dos problemas, una tasa de paro muy superior a la media y unos activos bancarios que no han terminado de sanearse. Esa combinación va a condicionar la salida de la recesión y la economía española no estará en disposición de ir reduciendo su tasa de paro antes de 2011.
Dice que el sistema financiero no ha hecho los deberes cuando la imagen que se ha dado es la contraria, que los bancos españoles eran más sólidos...
Hasta ahora ha sido así, pero existe el riesgo de que la persistencia de la tasa de paro vaya erosionando la calidad de los activos bancarios y, si eso es así, no se normalizará la concesión de crédito y se retrasará la recuperación.
Supongo que se refiere a los activos inmobiliarios.
Hablo del sector inmobiliario en su acepción más amplia, entendiendo, por un lado, los préstamos hipotecarios que tienen las familias; en segundo lugar los préstamos al promotor y, en tercer lugar, los activos inmobiliarios que directamente se están adjudicando las entidades bancarias.
¿Cree usted que son necesarios más procesos de fusión entre las cajas españolas?
Depende de las circunstancias, de las comunidades autónomas... La crisis ha puesto de manifiesto un exceso de capacidad en todos los sectores empresariales pero en particular en el bancario. Por lo tanto, lo que sí cabe plantearse son alternativas que traten de generar rendimientos a escala a través de las distintas vías disponibles. La fusión es una de ellas pero también las alianzas.
Se habla mucho de una posible fusión entre la CAM y Bancaja y de los costes sociales que conllevaría. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Intuitivamente, sin muchos datos encima de la mesa, creo que hay otras alternativas que en principio deberían considerarse antes. Creo que es sólo una de las opciones que puede tener Caja Mediterráneo. La CAM es una caja de las más eficientes de España y, cuando uno observa la realidad bancaria en la Comunitat Valenciana, lo que ve es que hay muchas redundancias con Bancaja.
¿Desaconseja esa unión?
Habría que echar números y la CAM debería considerar junto a ésa la posibilidad de continuar en solitario o la de mirar a Murcia.
Coincide usted con el mensaje que lanza la dirección de la caja, que quiere seguir de forma independiente...
Es una alternativa. Creo que el tamaño de la CAM es suficientemente importante y también tiene la capacidad de dirección necesaria para seguir en solitario. Ahora bien, depende de lo que hagan las demás porque si la CAM se plantea ir en solitario y las otras 44 se redujeran a una, entonces tendría un problema.
Además del sistema bancario, usted señalaba el paro como otro de los grandes problemas de la economía española. ¿Qué se puede hacer para solucionarlo?
Poco. Quizás la única solución parcial es que el sistema bancario no genere obstáculos. Es decir, que contribuya a normalizar la actividad económica porque el Presupuesto (del Estado) ya tiene poco margen de maniobra. Hasta ahora se podía haber pensado en intensificar la inversión pública pero a partir de ahora en lo único que cabe confiar es en aprovechar el aumento de la demanda exterior. En la Comunitat Valenciana deben estar muy pendientes de lo que haga la economía alemana, que es un cliente muy importante, y también de que el sistema bancario no cree más problemas, que haya crédito.
Hablemos de las medidas que tiene previstas el Gobierno, ¿es necesaria la subida del IVA?
No. Bueno, es necesaria pero no es oportuna. Creo que no va a haber más remedio que subir el IVA por dos razones, porque hay que sanear las finanzas públicas y porque el IVA español es bajo. Pero ahora no es el momento. Hay que subir impuestos cuando la economía haya alcanzado su velocidad de crucero, no antes. Cuando la economía está despegando hay que mantener todos los motores a pleno rendimiento.
La Comunitat Valenciana tiene la administración autonómica con más deuda, alrededor de un 14% del PIB. ¿Puede afectar a esa recuperación?
Es un problema importante en la medida en que las decisiones de inversión pública en la Comunitat van a estar seriamente condicionada a partir de ahora, porque la austeridad en las finanzas no puede permitirse que sea sólo una orientación política del Estado, las comunidades autónomas tienen que contribuir. Es una restricción al crecimiento.