OTR PRESS BRUSELAS
La Comisión Europea pidió ayer a España que concrete qué medidas tiene previsto adoptar para reducir el déficit público y volver a situarlo por debajo del umbral del 3% en 2013, cumpliendo así las exigencias de la UE. También le reclamó que reforme su sistema de pensiones para garantizar la viabilidad a largo plazo de sus finanzas públicas.
En su dictamen sobre el programa de estabilidad español, el Ejecutivo comunitario criticó que las previsiones económicas en que se basa son demasiado optimistas. Alertó además de que la consolidación fiscal emprendida por el Gobierno está en riesgo por el retraso en la reestructuración de la banca y por el déficit de las comunidades autónomas y los ayuntamientos. Por ello, insistió en que "todos los niveles de la administración" deben contribuir al ajuste.
Respaldo a la subida del IVA
La Comisión considera que las medidas de ajuste planteadas por el Gobierno para 2010, entre ellas la subida del IVA en julio, "van en la buena dirección", según explicó el portavoz de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj. Pero España no ha detallado suficientemente en su plan de estabilidad las medidas que deben tomarse a partir del año que viene, que será cuando deba acelerarse el saneamiento de las cuentas públicas una vez que se confirme la recuperación.
Esta falta de detalle significa que "no está todavía garantizado que la corrección del déficit excesivo se logre en el plazo" de 2013, teniendo en cuenta que el déficit llegó hasta el 11,4% en 2009. Además, la evolución de la deuda podría ser peor de lo previsto por "la incertidumbre sobre el impacto de las garantías otorgadas dentro del plan de ayuda al sector financiero".
Bruselas cree también que las previsiones económicas en las que se basa el programa español son excesivamente optimistas, y que ello podría traducirse en unos ingresos fiscales inferiores a los que prevé el Gobierno, lo que dificultaría el cumplimiento de los objetivos del plan de ajuste. El plan español prevé que la economía se contraiga este año un 0,3% del PIB, y crezca ya un 1,8% en 2011 y una media del 3% en 2012 y 2013. En contraste, la Comisión cree que España caerá un 0,6% en 2010 y sólo crecerá un 1% en 2011. A juicio de la Comisión, durante los próximos años la demanda doméstica será "más débil" de lo que piensa el Gobierno, especialmente por "el peso decreciente de la inversión en vivienda en la actividad económica".
Reestructuración financiera
Además de este exceso de optimismo en las previsiones, "otro riesgo a la baja es la lenta reestructuración que se está produciendo en el sector financiero". Bruselas señala finalmente que "existe un riesgo adicional derivado de la actuación presupuestaria de los gobiernos regionales y locales".
El Ejecutivo comunitario explica que en 2009 el "margen de flexibilidad" previsto en la Ley de Estabilidad Presupuestaria española "se explotó hasta los límites, ya que de manera excepcional se permitió a las administraciones regionales y locales presentar déficits superiores a los previstos inicialmente en el marco presupuestario". Y reclama a España que "garantice que el marco presupuestario permita de manera eficaz el logro de los planes fiscales en todos los niveles de la administración".
Sistema de pensiones
La Comisión pide también "aplicar reformas del sistema de pensiones de jubilación" para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo. En este sentido, Bruselas, recuerda que España es uno de los países de la UE donde más aumentará el gasto en pensiones los próximos años por el envejecimiento de la población.
Finalmente, el Ejecutivo comunitario considera "esencial" que el Gobierno "acelere el ritmo de las reformas estructurales" para aumentar el crecimiento. "En particular, para España es importante realizar reformas en las áreas de la educación, competencia en el sector servicios y en la electricidad, eficiencia en I+D y en el mercado laboral", sentencia la Comisión.