A. H. S. VALENCIA
La crisis ha pasado factura sobre la red de oficinas bancarias en la Comunitat Valenciana y tras los incrementos registrados en ejercicios anteriores, bancos y cajas cerraron el año pasado 195 oficinas, de las cuales 89 corresponden a los bancos y 106 a las cajas. De esta forma, la red quedaba compuesta a finales de 2009 por 5.061 oficinas: 2.450, de las cajas, 1734 de los bancos y 877 de las cooperativas de crédito, que mantuvieron intacta su red. Por provincias, el mayor recorte lo experimentó Alicante, con 100 oficinas menos, seguida de Valencia (-77) y Castelló (-18), según los datos hechos públicos ayer por el Banco de España.
En el conjunto de España, las entidades de depósito cerraron 2009 con una red comercial de 44.085 oficinas después de cerrar 1.577 sucursales a los largo de 2009, lo que supone un descenso del 3,45%. El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, insiste desde hace tiempo en la necesidad de aminorar el número de sucursales para adaptarse al nuevo contexto que se abra tras la crisis.
En total, las cajas de ahorros adelgazaron su red comercial con el cierre en 783 oficinas, los que significa un descenso del 3,13% en relación al año anterior y establece el total de sucursales en 24.202 a cierre de 2009. Por su parte, los bancos disminuyeron su red de oficinas a lo largo del ejercicio de 2009 con el cierre de 740, lo que supone un 4,74 por ciento menos que un año antes, y cuenta con un total de 14.840 sucursales.
Por comunidades autónomas, Cataluña concentra el mayor número de oficinas de entidades financieras con un total de 7.715 sucursales, seguida por Andalucía (6.722), Madrid (5.832) y Comunitat Valenciana (4.866).
La reducción de oficinas se ha visto correspondida con una reducción en el negocio de las entidades. Así, los créditos concedidos en la Comunitat durante el año pasado ascendieron a 186.100 millones de euros, un 1,25% menos que los de 2008. Los bancos registraron una caída del 1,38%, frente al descenso del 1,15% de las cajas de ahorros. Por provincias, Alicante sufrió el descenso más acusado, con 54.825 millones de euros, frente a los 57.993 de una año anterior. La caída en Castelló fue menor y en Valencia, por el contrario, se registró un incremento, al alcanzar los créditos los 105.877 millones de euros, sobre los 103.979 del ejercicio 2008. Ese año, las tres provincias habían registrado aún subidas sobre las cifras del 2007.
En los depósitos se registró idéntica tendencia. En el conjunto de la Comunitat Valenciana se registró un descenso del 2,11%, hasta los 102.614 millones, aunque en este caso las cajas perdieron algo más de negocio (-2,79%) que los bancos (-2,52%). Pero por territorios, Alicante volvió a registrar un mayor descenso (33.185 millones frente a 36.079 de un año anterior) que Castelló, mientras que Valencia experimentó un suave incremento, de los 56.645 millones de 2008 a los 57.127 millones del último año.
En conjunto, la deuda crediticia de los clientes de las entidades financieras en la Comunitat Valenciana ascendió a los 83.486 millones, resultado de la diferencia entre los créditos y los depósitos. En el conjunto de España, familias, empresas y administraciones mantenían a cierre del pasado ejercicio una deuda de 1,776 billones de euros con las entidades financieras, superior en un 35% al ahorro que tenían depositado en ellas, que sumaba 1,142 billones.