JOSÉ LUIS ZARAGOZÁ VALENCIA
El grupo familiar Lladró ha emprendido una nueva reorganización en sus negocios con la venta de la firma de alta joyería Carrera y Carrera -compañía con sede en Madrid aunque con una importante presencia internacional, sobre todo en Rusia-, de la que controlaba el 100% de su capital desde marzo de 2006, , en cuyo accionariado ya había entrado en 2001 con vistas a diversificar su actividad. Según confirmaron ayer a Levante-EMV fuentes de la mercantil que fabrica las conocidas figuritas de porcelana, la desinversión en Carrera y Carrera -por la que pagaron unos 15 millones de euros- se ha realizado a principios de este año, si bien no han desvelado el precio de la operación. Carrera y Carrera obtuvo una cifra de ventas de 29,4 millones de euros, unos beneficios de 927.266 euros y cuenta con una plantilla de 130 trabajadores, según constatan los últimos datos del registro mercantil. Dispone de trescientos puntos de venta en casi cuarenta países de todo el mundo. El nuevo inversor podría ser una firma con intereses en el sector del lujo en Rusia.
Entre otros negocios de diversificación, Lladró posee el 30% del capital, a través de su gestora de patrimonio Agroinmobiliaria, de la enseña sevillana "El Caballo", que avanza en su expansión internacional con el desembarco en Moscú, donde proyecta desa-rrollar una red de franquicias. La venta de la firma joyera se produce en un momento difícil para la compañía por sus pérdidas en la división de cerámica decorativa. En 2008 Porcelanas Lladró registró unos "números rojos" de 19,7 millones de euros, con una caída de ventas del 23% al contabilizar 23 millones. El año pasado puso en marcha una nueva reestructuración de la plantilla que derivó en la conversión de la mayor parte de su plantilla de fabricación en contratos fijos-discontinuos, que se prolongará durante tres años.
La plantilla vuelve al "tajo"
Tras casi dos meses de paros técnicos el personal de producción de La Ciudad de la Porcelana (moldes, pegado, pintura y embalaje, que aglutina a unas 450 personas) ha vuelto a incorporarse parcialmente esta semana a sus puestos de trabajo, según informaron ayer a este diario fuentes de la central sindical CSI·F, mayoritaria en el comité de empresa de este centro industrial. El nuevo período laboral dependerá del ritmo de las ventas y de las existencias.