LEVANTE-EMV VALENCIA
La Audiencia Nacional ha requerido a los hermanos Jesús, Jaime y Roberto Salazar, ex directivos del grupo alimentario SOS, la constitución de una fianza por importe de 360 millones de euros y ha acordado el embargo de bienes para cubrir esa cantidad. Según ha confirmado la compañía en el informe semestral remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), con esta medida se pretende "asegurar las responsabilidades civiles que pudieran resultar procedentes por los hechos objeto del procedimiento en curso".
El Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia tramita una querella interpuesta por SOS contra los ex ejecutivos y otras personas y sociedades por los supuestos delitos de apropiación indebida, estafa, falsedad en documento mercantil, delito societario, delito contra el mercado y blanqueo de capitales. La compañía denunció un fraude que podría superar los 230 millones de euros. "Todos los saldos frente a las personas a las que se ha dirigido la querella se encuentran íntegramente provisionados, si bien el grupo no renuncia a la recuperación de los mismos a través de las acciones legales seguidas ante la Audiencia Nacional", agrega el grupo SOS.
En un apartado sobre litigios surgidos durante los primeros seis meses de este año, SOS informa de que Banco de Valencia interpuso una demanda contra la compañía reclamándole el pago de un préstamo bilateral suscrito entre las partes por importe de 3,18 millones de euros y 950.000 euros en concepto de intereses y costas. La empresa está negociando con la entidad financiera a fin de incorporar esta deuda al actual proceso de refinanciación.
Refinanciación
SOS volvió a registrar pérdidas en el primer semestre del año, pero en mucha menor medida que en el año anterior. Registró unas pérdidas de 20,5 millones de euros de enero a junio de 2010, lo que supone una reducción del 69,2% respecto a los "números rojos" del mismo periodo del ejercicio anterior de 66,7 millones de euros. La compañía destacó que ha logrado adhesiones para refinanciar el 90% de su deuda